Sin duda alguna, ser madre es uno de los grandes regalos de la vida, y esto implica una gran transformación en la vida de toda mujer. Muchas veces, si no se es consciente, podemos olvidarnos de nosotras mismas. Y es que entre los afanes de la casa, los niños, las comidas, la limpieza, el trabajo, el esposo… nos olvidamos de quiénes realmente somos.
Olvidamos que somos mujeres antes de ser madres y sin tener la conciencia de que una mujer puede ser una gran madre sin tener que dejar de ser mujer.

Como mamá, seguimos necesitando tiempo para nosotras mismas, para sentirnos realizadas, cuidarnos, cultivar nuestro crecimiento. Y sí, entender que tenemos un mundo aparte de nuestros adorados hijos. Y es que, aunque te olvides de ti seguirás siendo mujer y teniendo necesidades básicas como cualquier ser humano y a la larga del tiempo, el postergarte a ti misma te llevará al agotamiento tanto físico como mental y a experimentar emociones como el resentimiento y la frustración por esas metas, sueños y acciones personales que no se llegaron a cumplir.
Recientes
Al ser mamá, podemos llegar a acostumbrarnos a postergar nuestras necesidades y deseos únicamente por priorizar la vida de nuestros hijos, y es que hasta suena cliché, pero esa frase de “no serás capaz de cuidar de los demás, si no aprendes a cuidar de ti”, “no puedes darle a los demás, lo que no te das a ti”, son frases totalmente ciertas.

Te invito a preguntarte, ¿cuándo tienes tiempo para ti?
Consejos básicos
- Sé tú.
No tienes por qué cambiar, eres la misma antes y después de ser mamá. Ser mamá no significa que debes suprimir tu personalidad, entrégate, pero siempre guardando los espacios y el respeto para ti misma.
2. Cuida de ti
Cuidar de tu aspecto físico no es solo por estética, sino también por salud. Es imprescindible que tengas tiempo y cuides de tu alimentación saludable, que puedas disfrutar de una actividad física que ayudará a tu cuerpo a funcionar mejor. Y por supuesto que exista el tiempo de calidad para tus cuidados e higiene personal, tu cabello y tu piel también necesitan de ti.
Una rutina de cuidados básicos mantendrá la salud de tu piel y cabello, permitiéndote lucir radiante.
3. Tiempo o no para maquillarte
Ser mamá puede ser demandante, pero cuando lo deseamos estarán esos minutos para darnos un rápido retoque que te hará lucir fresca, renovada y linda.

4. Tiempo para ti
Siempre es necesario desconectar, despejarte y respirar un tiempo solo para ti. Salir, reunirte con tus amigas, ir de shopping por esa blusa que te gusta, ir al cine o teatro, usar tu vestido favorito. Visitar el café que está de moda te dará un tiempo de diversión, satisfacción y alegría que te hará recobrar energías y de seguro regresarás a casa totalmente renovada.
5. De ser necesario, pide ayuda
No debes ser una superwoman, no debes saberlo todo ni tener que hacerlo todo. Cuando te sientas agobiada o que todo te supere, pide ayuda. Recuerda que siempre está tu familia, tu pareja, tus amigas y hasta tus compañeros de trabajo.
6. Mamá, date el permiso de ser mujer
Sé feliz, que definitivamente eso hará más feliz a tus hijos.

