Max Mara, quien fue la encargada de abrir la jornada de la Semana de la Moda de Milán, lo hizo con gran presencia del camel, color insignia de la casa, y de otros tonos otoñales. La firma conmemoró en un corto desfile visual los setenta años de la colección de otoño/invierno de 1951, en la que destacan los pañuelos en la cabeza característicos de la década, las grandes gafas de sol, las faldas midi y las chaquetas bomber.

