Sabemos que estas bolsas o marcas oscuras antiestéticas, que te salen debajo de los ojos, son una gran molestia. ¡Ni el descanso por largas horas garantiza liberarte de ellas! De hecho, las ojeras, tanto las hereditarias como las que son producto de enfermedades, se pueden desarrollar desde la adolescencia. La Academia Española de Dermatología indica que la piel alrededor de los ojos es “mucho más fina”, y por ende “más sensible”, que la del resto del rostro y requiere de un cuidado diario especial. Así que, si tienes 30 años o menos, y ya no puedes salir de tu casa sin tu corrector de ojos, debes leer estas recomendaciones para enterarte de la solución a tu problema ¡de una vez por todas!
¡Adiós, sal! Según García, comer alimentos salados produce mayor retención de líquidos y, por ende, mayor congestión en los párpados, haciendo las bolsas más visibles.
Yadelkis García (Cirujana Dermatóloga)
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“Las ojeras son una alteración de la coloración de la piel debajo de los ojos debido a una producción excesiva de color (en el caso de las pigmentadas que tienen un factor hereditario) y a la dilatación de los capilares próximos a la superficie de la piel (las llamadas “vasculares”, que se ven violáceas). Son más propensas las personas con alergias o antecedentes familiares de ojeras, pero otras causas son la raza y los cambios de la edad”, según nos comentó la dermatóloga. La experta nos explicó que la elección del tratamiento va a depender de la causa de las ojeras y, como medidas generales, recomendó un estilo de vida saludable: alimentación equilibrada, evitando el consumo de alcohol y tabaco, y descansar adecuadamente.»
Esmirna Rosado (Dermatóloga clínica y cosmética)
“A la hora de emplear un tratamiento en el consultorio, debemos de conocer el tipo de ojeras. Dentro de las más comunes, tenemos las que se presentan con el hueco infraorbital, donde lo ideal es el relleno con ácido hialurónico, consiguiendo buenos resultados estéticos”, dice. Detalla, además que otra variedad es cuando se presentan con círculos oscuros. Uno de los tratamientos preferidos por la dermatóloga, en estos casos, es la Carboxiterapia, que consiste en inyectar dióxido de carbono para lograr una mejor oxigenación en la zona afectada.
Antes de recurrir a la automedicación, se recomienda una evaluación en busca de otras causas internas que puedan producirlas.



