Para estas fechas, en 2019, me encontraba haciendo maletas. ¡Feliz por el esperando fin de año en España! El regreso a aquel lugar inolvidable, el reencuentro con tantas historias… la oportunidad para refrescar los motivos y experimentar las causas, mientras las luces de Madrid iluminaban mi cara.
Fue un fin de año intenso, con sentimientos que anduvieron a la carrera, con expectativas que comenzaban a tomar forma para acentuar las poderosas decisiones de familia.
Recientes
Un año que, desde su principio, pintó grandes diferencias. Enormes retos se avecinaban y, hasta entonces, no éramos capaces de imaginarlo.
¿Pudimos con ellos? ¡Sí! Y ahora estamos preparados para sobrepasar muchos más. Hemos sido bendecidos con la vida para seguir batallando, a pesar de haber perdido familiares, empleos, proyectos, sueños, dinero…
Pero ninguna pérdida ha afectado nuestras esperanzas, nuestros deseos de continuar en la pelea, dispuestos a darlo todo por alcanzar nuestras metas.
A veces nos empeñamos en ver todo lo malo de 2020 y tachar con una cruz dramática lo que se ha vivido este año. Pero no es necesario, si te sientas y creas ese listado de lo positivo, ¡encontrarás bastante!
¿Mi gran aprendizaje? Nada está escrito en líneas sagradas, la vida trae cambios significativos y nuestra actitud debe ser siempre de agradecimiento.
Celebra tu Navidad en familia y agradece, ¡agradece este chance de estar vivos! Lo demás viene y va.
Gracias inmensas 2020 porque balanceaste a tu justa medida… Te esperamos con esperanzas recargadas 2021. ¡Nuevas puertas se abrirán!

