Hay voces que marcan generaciones, que con solo escucharlas nos transportan directo a mundos donde el hielo se vuelve arte, los sueños cobran vida y las hermanas siempre se reencuentran. Por ello te traemos una entrevista muy especial, nos sentamos con Romina Marroquín (voz oficial de Anna) y Carmen Sarahí (voz oficial de Elsa), las talentosas mexicanas que dieron vida a las princesas más queridas del universo Frozen, para descubrir el lado más divertido, humano y mágico detrás del micrófono.
Oh!: ¿En qué momento de la vida se dieron cuenta que hacer doblajes era lo de ustedes?,
Romina Marroquín: “Desde chiquita. Se lo pedía a Dios en mis oraciones”, confiesa entre risas.
Carmen Sarahí:“Desde la primera vez que estuve en una cabina, me atrapó. Aprender a expresar solo con la voz me pareció fascinante”.
Y vaya que lo logró: hoy su voz es reconocida por millones en toda Latinoamérica.



Romina ha sido la voz de Rapunzel en Enredados, de Vados en Dragon Ball Super, y por supuesto, de Anna en Frozen. ¿Qué sintió cuando se enteró que sería la voz oficial de una princesa Disney?
Romina Marroquín: “Le agradecí a Dios por cumplir mi sueño.”
Carmen, en cambio, tuvo un momento muy fan girl:
“Cuando supe que la voz original era Idina Menzel, ¡no lo podía creer! Yo la admiraba muchísimo por su trabajo en teatro. Elsa fue un regalo del cielo para esa Carmen de siete años que jugaba a ser princesa.”

Oh!: ¿Qué las une a sus personajes?
Ambas coinciden en algo: el amor por la familia.
“Anna haría todo por los suyos, y yo también”, dice Romina con una sonrisa.
“Yo también me veo reflejada en Elsa por ese amor inmenso a los suyos, pero también por esa necesidad de tener momentos de soledad para recargarme”, agrega Carmen. “A veces lo que más necesitamos es escucharnos a nosotras mismas.”
Cuando te reconocen por la voz

Ser la voz de personajes tan icónicos tiene sus momentos graciosos y Romina los vive literalmente en todas partes:
“En la calle, en cafés, ¡hasta en el Uber!”
Carmen, por su parte, vivió una escena que parece sacada de una película animada:
“Una vez en el teatro, un niño gritó: ‘¿Por qué Elsa está cantando de ese personaje?’”
Antes de la grabación
¿Sabías que las actrices de doblaje no pueden ver las escenas antes de grabar? Todo es confidencial.
“No estudiamos los diálogos, todo sucede el día del llamado”, explica Romina.
“Así que toca llegar con toda la actitud y dejar fluir”, añade Carmen. “No hay opción, hay que entregarse al momento.”
Oh!: ¿Cómo cuidan sus voces antes de hacer cualquier doblaje?
Nada de rituales raros ni dietas vocales imposibles.
“Solo tomo muchas vitaminas y vocalizo”, dice Romina.
“Agua y dormir bien”, responde Carmen, sencillo pero esencial.
Oh!: ¿Tienen algún personaje que haya sido tu favorito?
Romina lo tiene claro: “Anna y Giselle.”
Carmen no duda ni un segundo: “Elsa es la realización de los sueños de mi yo niña.”
Oh!: ¿Y si pudieran elegir otro personaje?
Romina sueña con ser una villana “¡sería divertidísimo!”
Mientras Carmen se emociona al hablar de su paso por Call of Duty Black Ops 6: “Fue un reto completamente diferente, pero me encantó.” Y confiesa que también le habría fascinado doblar a Rumi en K-pop Demon Hunters.
Para todas las que sueñan con usar su voz para cambiar el mundo, ellas tienen un mensaje poderoso:
Romina: “Métanse a cursos de doblaje y aprendan de los mejores. Si les gusta tu trabajo, te llamarán.”
Carmen: “Pierde el miedo a escucharte. Tu voz tiene poder cuando tiene algo que decir. Perseguir sueños cuesta, pero vale la pena.”
Detrás de cada “¡Libre soy!” y cada “El amor es una puerta que se abre”, hay dos mujeres que no solo dieron voz a personajes entrañables, sino que demostraron que los sueños, cuando se dicen en voz alta, sí se cumplen.

