La influencer que dejó la arquitectura, por apostar a una gran meta: educar sobre salud mental a través de la comedia. Para ello, se apoderó de las redes sociales, logrando una enorme comunidad que la ha guiado en este camino de emprender. De ser maestra de inglés y camarera, ha conformado su marca “Magnetic Eyelashes”, su línea de pestañas y se ha convertido en una de las creadoras de contenido más seguidas de Latinoamérica y Estados Unidos.
Oh! Magazine. No es la primera vez haces cine.
No, en la pandemia grabé en Miami con un director ecuatoriano, Alex Jacome. La película se llama Los Room Mates, una comedia romántica que se distribuyó en Estados Unidos en el 2021.
Oh! Magazine. Ahora llega “La trampa”. ¿Quién serás?
Seré Marisa. Me encantó, es la encargada de mover el dinero. Ella es chulísima porque no sabes de qué lado ella está o a quién apoya. Es una estratega que nunca se sabe bien, si es la buena o la mala.
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Oh! Magazine. ¿Qué te gusta de este personaje?
Me encantó de ella que siempre estaba dispuesta y comprometida con su trabajo. Como esas personas que se levantan a trabajar y siempre están ready. Maritza siempre estaba lista para lo suyo. Un personaje jovial y simpático, pero “puesta para lo suyo”.
Oh! Magazine. ¿En qué se parece Marisa a ti?
(Risas) Yo siempre estoy ready. Trabajo muchísimo, y si se habla de disciplina, ahí estoy yo. Siento que Marisa conectó conmigo; este personaje siempre estaba brillante con su uniforme en punto, bien puesta, con su carnet on point… creo que ahí fue que conecté con el personaje.

Oh! Magazine. De la historia en general, ¿Qué te gustó?
La trama me atrapó. Esa mezcla de comedia, pero con esos mensajes intrínsecos que apelan al drama. El no saber qué pasará… Al leer el guion, identifiqué era algo diferente; me dije a mí misma: “Tiby, no te puedes quedar fuera”. El trabajo que hicieron fue increíble, de verdad. Otra cosa que me encantó fue el elenco. Trabajar con gente tan talentosa y preparada es un honor.
Oh! Magazine. La comedia en las venas, ¿qué te atrae de hacer reír a otros?
Es que veo tantas cosas malas en el mundo… la gente no anda motivando a nadie y muchos están tan cansados de la vida… Y está bien tener un mal día, pero la falta de humanidad, de empatía con el otro, la falta de ese “no te preocupes que yo estoy aquí para ti”. Por eso inicié en las redes, quería empoderar, especialmente a las mujeres, para reafirmarles que sí se puede, que somos fuertes. Donde más me he ido centrando es motivando a mis seguidores en el tema de la ansiedad y salud mental. Son temas que se dejan de lado, y más en este país. Trato de humanizar y demostrar que es normal caerse y levantarse. Mostrarles que vale la pena luchar, seguir adelante. Yo les he enseñado mis momentos más frágiles a mis seguidores, y lo hago con el propósito de que ellos digan: “Si Tiby puede, yo puedo”.
Tengo muchísima ansiedad y por eso la trato. Humanizar que lo que a mí me pasa tiene solución y que debe ser normal buscar ayuda, es el mejor legado puedo aportar a mi comunidad. Desde pequeña siempre quise cambiar al mundo, ver qué podía aportar y cómo. ¿Y por qué comedia? Porque llego a más gente, hacerlos reír para que el que está pasando un mal momento, pueda olvidarse de eso aunque sea por unos minutos.
Oh! Magazine. ¿El gen de la comedia fue heredado?
Sí, (risas) de mi papá. Él es un show, lo pongo en los live y se roba la atención. Cuando él cree (sin saber de métricas) que la interacción me ha bajado, me dice “vamos a hacer un live para subirte eso”. Mi papá es tan increíble, que cuando vamos a salir, me llama a decirme “cámbiate bien para no opacarte, porque ando en flow”, (risas).
Oh! Magazine. ¿Te imaginaste que las redes te llevarían a hacer teatro y cine?
Desde pequeña he trabajado en el entretenimiento. Yo estudié ballet, belly dance, bailaba hip hop. Mi área era el baile, me gustaba presentar, nunca tuve miedo escénico. Pero al hacer el test psicológico a los 18, salió que iba a ser buena arquitecta. Así que ingresé a la universidad a estudiar arquitectura (permanecí cinco años); igual es un arte porque también soy muy buena pintando (la gente se sorprende al ver mis obras). La vida me fue llevando al mundo “normal” de estudia, gradúate, cásate, ten una familia… Pero el interés en el entretenimiento no se pudo despegar de mí y al iniciar en las redes, todo resurgió en mí.

Oh! Magazine. ¿Esperabas esta aceptación?
No, me sorprendió y tras tener ese seguimiento, decidí prepararme. Comencé a estudiar locución, acento neutro, y otros como el mexicano, colombiano y más. Una cosa llevó la otra, hasta que cuando abrí los ojos y ya estaba en el cine aquí. Pero ha sido paso a paso y no creyéndome que por tener seguidores merecía todo. Ahora es que hay que trabajar y prepararse para demostrar que, más que números, hay talento.
Oh! Magazine. ¿Qué reacción crees tendrá el público con “La trampa”?
¡La gente se va a volver loca!
Oh! Magazine. Hay una realidad de los influencers “saltados” a la pantalla grande. ¿Qué consideras está pasando?
Es un tema delicado en la actualidad. Escucho ambas campanas: a los influencers y a los que tienen “escuela”, como se dice. Pero sabes qué pasa, la gente no ven que los influencers se dedican y desviven al pueblo. Y eso no se estudia en ningún lado, tú lo tienes o no lo tienes. Hay que ser muy delicado y lo que sí creo es que hay que respetar a todo el mundo sin importar de dónde vengan; no conocemos la historia de todos, hay que tener empatía. Ser creador de contenido conlleva mucho tiempo y esfuerzo, y los insto a prepararse para mantener la calidad y darle el respeto a todo aquel que ya estudió y se preparó. Se resume con empatía y respeto de ambos lados.
Oh! Magazine . Me encanta que hablas mucho del tema de formarse. ¿Hay planes puntuales en la actuación?
Sí, en Miami voy a tomar clases de actuación, para conocer técnicas que he desarrollado de manera empírica. Está entre mis top de prioridades. Tomaré clases los martes en las noches.
Oh! Magazine. Para terminar, ¿qué agenda la vida de Tiby?
Tengo próximamente uno de mis shows de Stand Up Comedy; en diciembre estaré en una obra de teatro y en 2022 continúo en las tablas con una pieza de Rosa Aurora.

