El amor es la radicalización perfecta
Una variada gama de tonos rosa nos hace recorrer los sentimientos más puros de la hermandad y la empatía, dejando de lado raza, cultura y prejuicios; bajo un efecto se deja entrever la sutileza femenina que se combina con la fuerza del “seguiré luchando” porque contra todo dolor, el amor es la radicalización perfecta.




