Y te miré

Apareció ese recuerdo de Instagram… Una foto donde simplemente te miraba.
Uno de esos instantes en los que los sentidos se activaron para experimentar lo antes nunca conocido.

Sí, cuando entendimos que el miedo se esconde cuando se le mira de cerca. Y al mirarlo… te miré y me lancé sin salvavidas. Porque el corazón así lo decidió sin previos avisos. No analizó locura alguna y dio rienda suelta a los latidos que bombardean incontrolablemente, esos que todos sabemos generan cosquilleos indescriptibles en lugares desconocidos del cuerpo.

Cómo olvidar esa sensación que tú provocaste en la primera mirada correspondida, de la que aún el día de hoy no puedo explicarle a nadie. Fuiste testigo de ver huyendo al remordimiento, porque se alejó sin intención de regreso al sentir aquella vez tu roce.

Recientes

La pasión lo sacudió todo de golpe y nos dejó en el limbo sublime e ingobernable que nutrió nuestro amor «puro». El que te hechiza, te guía, se mete en tu cuerpo… estremece cada una de tus extremidades y enarbola tu sexo. Mis noches cambiaron a tu lado…


Bendita la hora en que apareciste con tus líneas rectas, mientras las mías seguían una dirección curva; bendito el flechazo que el universo conjugó para fundir dos cuerpos distantes que siguen luchando por ser uno. Te miré por vez primera y te agarré para no soltarte.

Posdata:
El amor es una elección que crece cuando así lo decidimos.

 

Deja tu respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Publicidad -

Recientes

- Publicidad -
- Publicidad -