Pensar en grandes historias de amor (o desamor), en estos tiempos, no sé si es una bocanada de aliento esperanzadora o una invitación a ver cómo nos han desfigurado la idea de lo que es el amor bonito, suave y elegante.
Ese que es fácil, fluye, no duele, pero se construye claro está. Lo moldeamos para que encaje en nuestro concepto ideal, correspondido o no. Amores de toda clase, con sus altas y sus bajas, con despechos y sorpresas… ¿Qué hace que una historia de amor sea épica? Puede que sea su fugacidad, gran pasión, permanencia en el tiempo, la lucha por mantenerlo o que nunca fue posible. Lo que sin dudas, la mejor parte: vivir el subir y bajar del sentimiento.

El amor en tiempos del cólera de Gabriel García Márquez
Un homenaje al amor maduro, escrito por este reconocido autor colombiano. Florentino se ve con dolores en el corazón, los “síntomas del amor son los mismos del cólera”, al reencontrarse con Fermina luego de muchos años, para revivir aventuras durante su vejez. La historia, que es narrada en tiempos de penuria y guerras civiles, confunde el contexto con el amor.
Recientes

Amor de Toni Morrison
Porque hay muchas otras grandes historias que nos han llenado el corazón de ardor y esperanza, Toni Morrison, Nobel, nos aterriza con una historia sin final feliz. Trata sobre el amor de dos mujeres por un mismo hombre, que recuerdan ya ancianas. Una realidad que a veces duele: la de los amores fracasados o platónicos.

Orgullo y prejuicio de Jane Austen
Cuántas pasiones se han dejado de vivir por las ideas que uno se hace en la cabeza sobre la otra persona. En esta novela del siglo XIX de Jane Austen, el atractivo y reservado señor Darcy supera su orgullo y, la muy directa, Elizabeth Bennett sus prejuicios para vivir lo que sienten y consumar el esperado matrimonio con este educado y adinerado caballero. Una historia llena de ingeniosos diálogos, con protagonistas inteligentes.

Romeo y Julieta William Shakespeare
Una tragedia de principio a fin: los famosos amantes de Verona y primera pieza teatral de Shakespeare, son un eterno símbolo del amor que va contra toda fuerza opuesta. Leyenda icónica del Renacimiento, no apta para corazones impacientes.

Seda Alessandro Baricco
Un comerciante francés felizmente casado en busca de la ruta de la seda, llega a Japón y conoce una joven que cambia su viaje en uno hacia el corazón. Aquí, los sentimientos de un amor “prohibido” nos hacen sentir de manera sutil que atravesar medio mundo no es nada si es para encontrarnos con el amor de nuestras vidas.

A Virginia le gustaba Vita Pilar Bellver
Hay que mencionar también uno de los amores más genuinos por sus formas: el de las féminas, y más aún entre dos grandes escritoras. Esta historia, basada en las autoras Virginia Woolf y Vita Sackville-West, narra entre verdad y ficción lo que ambas sintieron, de acuerdo a lo que se sabe por sus cartas compartidas. Las inglesas se conocieron cuando ambas ya eran mujeres casadas y autoras reconocidas, pero sin duda… Se amaron.

2 Éxitos de taquillas
Comer, rezar, amar – Elizabeth Gilbert & The Notebook – Nicholas Sparks
Populares en letras y llevados a la gran pantalla. En el primero, tras su divorcio la protagonista decide recuperar su apetito por la vida y se va de viaje buscando los placeres de la buena comida, la tranquilidad espiritual y el amor verdadero. Un viaje que, sin duda, hará que Liz se reencuentre con el amor más sincero: el propio.

El segundo, más conocida en el cine, es una adaptación del bestseller de Nicholas Sparks. La historia de un amor joven de verano, lleno de libertad, entre el local trabajador Noah y la bella, adinerada Allie. Una gran pasión que pasa de ser algo pasajero para afianzarse, tras varias vueltas, hasta el final. Aunque con cierta fugacidad, se les ve ya de mayores, unidos de mente y corazón. Para llorar de principio a fin.

