Desde niña fue muy “ajentá” y feliz. Mucho más extrovertida, incluso, de lo que vemos en la actualidad. Dedicaba casi todo su tiempo a estar con su hermano, visitaban a los familiares en Puerto Plata, ya fuera en Imbert, en Luperón… Hasta el perro se iba con ellos y era testigo de los cientos de travesuras hacían.
Aún en esos días de juego, siempre tuvo muy claro su gran pasión: el canto. Entre risas y su jocosidad característica revela que “Agradezco mucho que mi familia me tenía paciencia porque una gente cantando el día entero no es fácil”.
En la escuela, no había actividad que Andre no estuviera queriéndose “robar el show”. Relata que tenían mucho tiempo para ser creativos, muchas veces en sitios sin electricidad y sin señal de televisión, por lo que tenía que ingeniárselas para entretenerse.
Recientes
Muchos la conocimos con el himno “E’ta que ta’ aquí”, una canción que salió en el 2018 después de marinarla desde el 2004, cuando Lenino (co-Autor) tuvo la idea. “En ese momento acababa de llegar a NY y dejaba atrás una carrera musical en el Cibao, donde yo me vendía como jazz singer o World music Singer”, comenta.
Pero ya en Santiago (2000), ella tenía gigs musicales con los músicos locales. Para 2014 también participó en un proyecto llamado Cabaret Bachata. Eso sí, después de “E’ta que ta’ aquí”, definitivamente su confianza aumentó, luego de esta ha creado más composiciones originales.
Y, a pesar de que asegura no saber si persigue un fin concreto con lo que crea, sí entiende que se esfuerza por hacer música honesta. “La única meta que tengo en mente a la hora de componer es el tratar de no escribir de amor y si es de amor hacerla del modo más atípico posible”.
Nominada al Soberano
Sí, para gran sorpresa André logró una nominación a Premios Soberano por su “E’ta que ta’ aquí”. ¿Cuál fue la fórmula de la pegada? “No sé, no hubo fórmula; estoy contenta de que todo haya salido tan bien con una canción tan atípica. Eso sin restarle mérito a Dery Gracito (el productor musical), ni a Lenino. Pero de verdad grabamos el tema sin ninguna clase de expectativa. O sea, yo no tenía un ‘chele’ para invertir en promoción, solo me tengo a mí misma, mi creatividad y tenía tiempo para compartir la canción y para hacer memes”, cuenta la graciosa artista que, también declara “Es una canción sincera”.
Mezcla musical
La ricura rítmica y ese producto musical que escuchamos en los temas de Veloz, es otra cosa que me ha salido sin intención específica. Lo que sí queda evidenciado es su background de jazz y rock, el que cuela en cada interpretación. En su equipo cuenta con gente de formación e historias muy distintas, que la ayudan a armar ese “Frankenstain porque no es un muñeco”. Define su música como “muy humilde, no le llega a la Bachata full, porque en vivo usualmente somos pocos músicos”.
Su enfoque es poder hacer música que pueda reproducir en vivo sin gran cantidad de músicos y que esto no afecte la calidad.
Es imposible no destacar el concepto visual de sus videos, su estilismo en general, y esa comunicación estética maneja Veloz. “La moda, lo visual, el arte todo eso es para divertirse y para no cogerlo muy en serio. Son cosas que reflejan parte de nuestra identidad como seres humanos, quiénes somos, de dónde venimos… Tengo la ventaja de estar en una posición que puedo divertirme mucho con esos elementos, con la libertad de poder gozármelo, experimentar, coger y dejar”, detalla.
¿Autenticidad?
“Hace muchísima falta en tantos sentidos. Es muy curioso que aunque la mayoría del esfuerzo económico en estos tiempos está costeado por el mismo artista, aun así muchos tenemos en cuenta lo que pensaría la industria musical o un sello discográfico. Esta es la oportunidad de libertad creativa y, sin embargo, aún nos esforzamos por parecernos a lo que una industria que no nos ha contratado, ni ha puesto un peso, esperaría de nosotros. A consecuencia mucho suena igual”.
“Reina de la Canción”
A finales del año pasado la artista participó en el reality de Univisión “La reina de la canción”, una experiencia que describe como “chévere”. En la que conoció y aprendió de mujeres muy talentosas. “Me dio la oportunidad de estar cara a cara con gente que admiro como Sergio George, Olga Tañón y Natty Natasha, a Daddy Yankee lo vi de lejitos, pero lo vi”.
Sobre el futuro de su carrera, lo primero se plantea es sobrevivir el 2020 y, en el proceso producir musiquita que alegre el alma lo más posible. Revela que el proceso creativo sigue, “sigo haciendo cosas, pero con esta pandemia uno se da cuenta, todavía más, de qué tan conectados estamos, el proceso creativo no es algo aislado y no es algo egoísta. Muchos proyectos están medio pasmados porque no puedo ver físicamente a quienes hacen muchas cosas posibles”.
Explica irá probando y viendo qué funcionará en el mundo del entretenimiento. Antes de que termine el verano, tiene proyectado la salida de mucha música nueva y buena, y hace hincapié en que “Esos son mis planes y ojalá sean posibles, porque el 2020 se gobierna”.




