Pudiera sonar extraña la pregunta, pero es que la plataforma digital ha buscado la manera de aportar su grano de arena a una dura realidad de la que muchos temen hablar.
Instagram acaba de introducir nuevas utilidades dentro de la red social para brindar apoyo a las personas que realicen búsquedas relacionadas con trastornos de la alimentación.
¿Cómo?
Desde la red pretenden establecer un muro que instituya opciones de salida de estos desórdenes, a través de los motores de búsquedas. ¿Sí? Si alguien busca contenido con la palabra “anorexia”, la red social directamente te ofrece la posibilidad de obtener ayuda.
Recientes
“Las publicaciones que contienen las palabras que estás buscando suelen fomentar comportamientos que provocan daños e incluso la muerte. Si estás pasando por un mal momento, estamos aquí para ayudarte”, dicen con un primer mensaje.
Esta iniciativa inició en 2018 y entre las opciones de ayuda que implementa la red social, propone hablar con un amigo, a través de mensajes o llamadas a alguien de confianza; hablar con un voluntario de una línea de ayuda, una persona cualificada para escuchar y ayudar en caso de necesidad o encontrar otras formas para sentirte mejor, leyendo sugerencias que resultaron útiles para otras personas.

A pesar de estos válidos intentos, una investigación de la BBC reveló que, aunque la red social tiene una lista de hashtags que no se pueden usar por promover malos hábitos alimenticios, los usuarios logran pasarse por alto esos filtros de contenido. Pero la verdad es que la red ha incluido en esta nueva etapa, consejos para que los usuarios en crisis se sientan mejor; podemos encontrar poner atención plena en nuestra respiración, distraernos con un amigo, salir a pasear, abrir una ventana para que entre aire fresco, beber agua, comer algo saludable o darnos una ducha relajante.

Las estadísticas hablan
Si piensas que el mundo digital nada tiene que ver con ciertos hábitos y obsesiones, debes saber que el Instituto de la Mente Infantil (Child Mind Institute), organización estadounidense sin ánimo de lucro, presentó en 2020 su informe sobre Salud Mental en la Infancia, ‘Children’s mental health report social media, gaming and mental health’.
Este documento se centra en analizar los efectos de las nuevas tecnologías, los videojuegos e Internet sobre la salud mental de niños y adolescentes. El propio informe afirma las redes sociales pueden impulsar “ideas peligrosas en los adolescentes que luchan por mantener una imagen corporal saludable”.
El informe recoge que alrededor del 1% de las mujeres jóvenes han tenido un trastorno alimenticio en el último año y que un número mayor de adolescentes entre el 14% y 22% (American Psychiatric Association, 2013), tienen conductas de trastorno alimenticio, aunque no tienen uno.
Además, un estudio de niñas de secundaria (Tiggemann, M. & Slater, A., 2013) encontró que el tiempo pasado en Internet estaba significativamente relacionado con la internalización del ideal delgado, la vigilancia corporal y el deseo de delgadez.

Seguimos apostando al “body positive”
Vale destacar que, frente a estas estadísticas, tanto Pinterest como TikTok ofrecen sistemas similares de ayuda con el fin de no promover conductas que pueden causar daño a las personas y estar al corriente del “body positive”, especialmente entre los más jóvenes que son quienes se bombardean con los cuerpos perfectos de las influencers más famosas.
Aplaudimos la idea de Instagram de evitar que los usuarios accedan directamente a imágenes desagradables o chocantes, y también a posts que promueven trastornos alimenticios.
Y recuerda que pedir ayuda, es de valientes.

