Muchos gobiernos alrededor del mundo han decidido iniciar un proceso de reintegración social, por fases, luego de superar, quizás, la etapa más difícil del Coronavirus. Con esta decisión, las puertas de distintos sectores empresariales han abierto. Por tal razón, los empleados están en la obligación de regresar a sus puestos de trabajo.

Esto es un nuevo inicio, las rutinas cambiarán por completo y hasta la manera de ver la vida. Muchas emociones aún están a flor de piel. La inseguridad y el estrés, continúan asechando nuestros pasos. Hemos tenido que enfrentarnos a situaciones que eran desconocidas y tener que sacar lo mejor de nosotros.
Según Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), algunos de los principales factores relacionados con el trabajo que pueden contribuir al estrés durante una pandemia son:
- Preocupación por el riesgo de exposición al virus en el trabajo.
- Atender las necesidades personales y familiares mientras trabaja.
- Manejar los cambios en su carga de trabajo.
- Falta de acceso a las herramientas y equipos necesarios para realizar su trabajo.
- La sensación de no estar contribuyendo lo suficiente en su trabajo o culpa por no ser trabajador en la primera línea de defensa.
- Incertidumbre acerca del futuro en su trabajo y/o empleo.
- Tener que aprender a usar herramientas de comunicación nuevas y superar dificultades técnicas.
- Adaptarse a otro espacio y/u horario labora.

Sin embargo, a pesar de lo dicho anteriormente, dicha institución también nos ofrece consejos para que seamos capaces de desarrollar resiliencia y sobrellevar el estrés laboral. Entre los más importantes están:
- Comuníquese con sus colegas, supervisores y empleados acerca del estrés, sin descuidar el distanciamiento social (al menos 6 pies).
- Identifique qué cosas les causan estrés y trabajen juntos para encontrar soluciones.
- Mantenga conversaciones francas con empleadores, empleados y sindicatos acerca de la forma en la que la pandemia está afectando el trabajo. Todos deben comunicar claramente sus expectativas.
- Consulte cómo puede acceder a recursos de salud mental en su lugar de trabajo.
- Identifique las cosas sobre las que no tiene control y haga lo mejor que pueda con los recursos que tiene a su disposición.
- Siempre que sea posible, mantenga una rutina diaria constante, idealmente que sea similar a su rutina anterior a la pandemia, para mejorar su sensación de control.

Ahora más que nunca, seguir los consejos de los profesionales en el área de salud y seguridad, nos ayudará a hacerle frente de manera eficiente, a este enemigo que aún no se ha marchado de nuestras vidas.

