Algo que me ha quedado muy claro en mi vida de empleada a empresaria, es que el hábito no hace al hombre, pero lo distingue. Aunque no soy estilista, te confieso que soy una enamorada de la moda y, con la práctica, he aprendido la importancia que tiene vestir con el estilo correcto si estás en la búsqueda del éxito profesional.
Desde muy joven, copiaba a las modelos de revistas e iba a los almacenes a comprar telas, con el dinero que ahorraba de mi mesada, y pasaba por todo el proceso que conllevaba ir a la modista, medirse varias veces y hacer correcciones, para luego tener mi soñado atuendo. Siempre he amado la sensación de estar bien vestida, de estar a la vanguardia con lo que se está llevando, solo por el placer de la moda.
Sin embargo, a medida que me fui adentrando en el mundo profesional, en la época en la que fui empleada, se hizo cada vez más latente la importancia que tiene estar bien vestida, con el estilo apropiado y más aún luego de haber emprendido pues, como representan17te de mi empresa, debo inspirar la confianza a mis clientes sobre mi capacidad manejar proyectos millonarios.
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No hay una segunda oportunidad para crear una primera impresión
Por lo tanto, es vital que tomes en cuenta que no hay una segunda oportunidad para crear una primera impresión, pues la verdad es que, antes de que puedas siquiera hablar con una persona, ésta se hace una idea inicial sobre ti, basándose solamente en cómo luces. Suena superficial, pero es la pura verdad. Ahí radica la importancia de que tu estilo esté acorde con eso que deseas proyectar, razón por la que la expresión “vístete para el puesto que deseas tener” es tan célebre. No obstante, algunas personas la acuñan para gastar lo que no tienen, todo con tal de lucir exitosos y, en mi humilde opinión, no se trata de eso.
Si buscas el éxito en lo que sea que emprendas, te conviene mantener una imagen alineada a ese objetivo y vestimenta forma parte de eso. Mas, no tienes que destinar un enorme presupuesto para estos fines, si tus condiciones no te lo permiten. Pero sí es importante que adquieras piezas de buena calidad. Y que, al vestirlas, te asegures de que estén limpias, planchadas y acordes a la ocasión correspondiente.
Asimismo, es conveniente que tengas piezas básicas, versátiles y en colores sólidos que sean combinables y se complementen, además de hacerte de un atuendo especial para esas ocasiones importantes en las que debes lucir como un millón de dólares, porque probablemente estarás hablando de grandes sumas.
Unos sectores son más flexibles que otros en su forma de vestir. Por ejemplo, los bancos suelen ser más formales, las empresas creativas, más casuales. Mientras más te familiarices con el protocolo del área de negocios a la que te dediques, minimizas el riesgo de errar. Siempre es mejor estar un poco más formal que informal. Pero, en todo caso, lo deseable es estar a tono.
La confianza de proyectar la imagen correcta
En fin, no se trata de que te conviertas en una víctima de la moda, ni que sufras de ansiedad por este motivo, todo lo contrario. La idea es que tengas la confianza de que estás proyectando la imagen correcta, lo cual te dará seguridad, eliminará la incertidumbre y te permitirá concentrarte en lo más importante: cerrar ese negocio, captar ese cliente o lograr esa venta que impulsará el logro de tus objetivos profesionales y de negocio, en otras palabras, que te vistas para el éxito que estás buscando alcanzar.

