Con la idea de cumplir un verdadero proceso circular, para unir conceptualmente partes lejanas y transformar constantemente la creatividad en otras formas y materias, la diseñadora italiana Francesca Marchisio creó una sinergia, con el artista plástico dominicano José Demetrio Peña, que dio como resultado la colección Spring-Summer 2021, presentada en septiembre, durante las semanas de la moda en Roma y Milán, Italia.
Noi siamo infinito” (We are all infinite, en inglés) es el resultado de un proceso creativo en el que las piezas de la colección se transforman gradualmente en motivos coloridos, inspirados en la serie Memorie de José Demetrio, y es que los colores usados en las obras del artista prendaron, desde hace muchos años, a Francesca Marchisio.
Recientes
“Conocí las obras de Demetrio gracias a Federico Bonioni, y de inmediato me sorprendieron por los colores, y por ser, al mismo tiempo, minimalista en los trazos y de impacto gráfico”, explica la diseñadora quien, en el 2018, lanzó la marca que lleva su nombre, con el objetivo de transformar la ropa en objetos atemporales con funcionalidad y materiales
trabajados por expertos.
Sobre su conexión con las obras del artista y su propuesta, cuenta que “durante el lockdown, mientras desarrollaba la colección sobre el concepto de ‘uno, ninguno y cien mil’, de inmediato lo relacioné al tema de las casas de sus obras, un argumento actual: la búsqueda de protección” creando, de ese modo, una colección moderna, especial y confortable, desarrollada con la consciencia de la individualidad, en total respeto al ambiente y las personas, que hace de la sostenibilidad un estilo de vida.
En su arte, Demetrio hace una mezcla de simbologías locales y universales que permiten al espectador participar del discurso del artista, gracias, en parte, a su iconografía reconocible y original.
Sobre su conexión con la moda, Demetrio nos cuenta que conoce a Francesca gracias a una colaboración que tiene, desde hace muchos años, con la galería Bonioni Arte, en Reggio Emilia, Italia, propiedad de Federico Bonioni.
“El año pasado, Francesca me llamó para una colaboración, pero no fue sino hasta este año que eso se pudo materializar. Como profesional, para mí es una satisfacción enorme poder llegar, a través de mis obras, a eventos de grandes dimensiones, donde se pasean los más
importantes estilistas del mundo, y poder colaborar con Francesca Marchisio, quien tiene una visión impresionante del arte”, expresa el artista dominicano, que ha participado en eventos de arte internacionales.
Por mencionar un caso, en el 2015, una de sus obras fue seleccionada para ser parte del proyecto y el libro Cibo del pensiero, cibo dell’anima, presentado en la Exposición Universal
de Milán, siendo el único artista viviente entre los seleccionados.
La colección
“Las piezas modulares y reversibles de la colección inician desde la atmósfera serena de los tonos naturales del lino, la canapa y el denim (jeans), y se transforman gradualmente en motivos coloridos, inspirados en la serie Memorie del artista dominicano”, recuerda Marchisio sobre este trabajo que refleja como proceso productivo la propuesta de nuevas piezas upcycled, utilizando los “rechazos” (residuos o retazos) unidos a la experimentación creativa, donde la estilista, después de inspirarse en las obras de José Demetrio, le suministra al artista plástico algunos prototipos y ropa usada para crear, en su momento,
una nueva serie de esculturas y posibles sugerencias para la realización de accesorios y piezas únicas, como las carteras en forma de casas que se presentaron en los desfiles.
Una parte de las piezas Waste Couture está propuesta en tonalidades naturales, con prendas hechas de recortes cuadrados y triangulares, tomados de pedazos avanzados y el corte de las muestras, todos unidos por la bordadora, con una técnica parecida al punto
ajour.
Propuesta también inspirada en “Uno, ninguno y cien mil” de Luigi Pirandello, una reflexión del renacer continuo de cada uno de nosotros, en la búsqueda de la propia identidad en la interminable posibilidad que nos circunda.
La segunda parte de Waste Couture hace posible diferentes bordados upcycled a mano, detallando con hilos de lana natural la forma de las “casas”, obtenidos de los sobrantes de la estampa, sobre varios modelos en tejidos de color natural. El efecto es doble: un lado irónico, con pequeños retazos coloridos, y el otroneutro, con tenues bordados tonales.
La colección completa fue estudiada para reducir los residuos de elaboración y el tiempo de producción, minimizar el consumo de agua y recuperar los pedazos de los cortes. A través de esta elección productiva, nace una nueva edición de Waste Couture que se alinea
con las piezas de lentejuelas de tejidos y bordados.
Un poco sobre los artistas
José Demetrio
En el 1992, entró a la Escuela de Bellas Artes de Santo Domingo, hoy llamada Escuela Nacional de Artes Visuales, graduándose en el 1997. Allí, también realizó una especialización en el campo de la pintura y ejerció, por dos años, la cátedra como profesor de Dibujo hasta el 2001. En ese mismo año, presentó su primera exposición individual en
el Centro Cultural Español de Santo Domingo, titulada «De aquí aquí». En este período, participó en diferentes colectivas, tanto en el país como en el exterior, recibiendo diferentes reconocimientos.
Los materiales seleccionados de proveedores italianos, la colaboración con artesanos locales y la combinación de diversas formas de arte son el reflejo de una profunda conciencia ambiental y social, una atención a cada uno de los momentos del proceso creativo y el apoyo a la comunidad.
En los años 2000 y 2002, fue seleccionado para participar en el Concurso E. León Jimenes.
Ya para el 2001 vivía en Italia, donde, en el 2004, fue invitado a participar en el proyecto Wall Drawing N° 1126: Whirls and Twirls 1, del famoso artista norteamericano Sol Lewitt, para la Biblioteca Panizzi de Reggio Emilia, Italia. En el 2005, presentó su primera exposición individual en Italia con la Galería Bonioni Arte, en Reggio Emilia, titulada Hay
una isla en el mundo, donde ha participado en diferentes exposiciones colectivas y ferias de arte internacionales.
En el 2015, fue seleccionado para participar en la 28º Bienal en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo con Oro por Espejitos. En ese mismo año, una de sus obras fue elegida para ser parte de “Cibo del pensiero, cibo dell’anima”, proyecto presentado en la Expo Universal de Milán, siendo el único artista viviente participando en la exhibición.
En el 2017, es invitado a la ciudad de Nueva York a participar en la colectiva Fulguration y,
en el 2018, formó parte de La Mano Hispana en los espacios del Milander Center for Arts and Entertainment, en Hialeah, Florida.
En el 2019, sus obras fueron exhibidas en la colectiva organizada por Amicus Gallery, Great Art in Small Formats en West Palm Beach, Miami, además de ser partícipe de la colectiva Transiti en el Palazzo Lascaris Torino, Italia.
Actualmente, trabaja entre Santo Domingo e Italia, residiendo en este último desde hace casi dos décadas.
Francesca Marchisio
Es una diseñadora italiana y propietaria de un atelier en Reggio Emilia. En el 2018, lanzó su marca homónima para transformar la ropa en objetos atemporales con funcionalidad y materiales trabajados por expertos. Francesca combina la moda prêt-à-porter con el método del diseño industrial para crear objetos auténticos.
Marchisio se graduó en el Istituto Marangoni de Milán. Asimismo, en el 2001, ganó el premio Max Mara en Riccione Moda Italia y comenzó a trabajar para el grupo como diseñadora de modas. Igualmente, fue galardonada con el premio Next Generation, lanzado por el Milan Fashion Council en el 2007, y presentó su colección en la Milan Fashion Week
2008 (FW08). Luego, abrió su propio atelier en el 2010 y creó Sacaporter, un proyecto inspirado en los viajes y la transformación.
“Quiero sentirme libre de investigar diferentes formas de hacer moda”.
La transformación también es esencial para su firma, Francesca Marchisio, que combina diseño, estética y fabricación italiana. La investigación constante también distingue su negocio como consultora de modas para marcas y particulares. Abrigos reversibles, tejidos sostenibles y un auténtico “made in Italy” son sus herramientas en la creación de objetos para llevar durante mucho tiempo.










