Evelyna Rodríguez es un nombre y apellido que debe incluirse cuando se habla de la historia reciente del cine dominicano. Con más de 17 películas, siete de ellas internacionales, la joven actriz no solo da pasos firmes en la actuación, sino que, además, lo hace como coproductora cinematográfica con las películas “Guayavo”, “Esa Noche” y “Cucú”, filmadas en diversas localidades de Colombia bajo los nuevos estándares de la COVID-19.
«Hay que diversificar el rol de la mujer en la gran pantalla, ese es mi compromiso».
Con un historial de pruebas superadas y retos por cumplir, la internacionalización de la carrera de Rodríguez ya es más que evidente. El camino no ha sido fácil desde que llegó a la ciudad de Santo Domingo hace unas dos décadas; empero, su fuerza de voluntad, coraje y el inmenso deseo de trabajar le ha permitido tener una carrera continuamente en ascenso.
La también comunicadora, que cuenta además con una expertise cuando se habla de programas de televisión y obras de teatro, hizo una pausa para compartir con los lectores de Oh! algunas buenas nuevas de su carrera, pero también nos deja ver el lado más humano de esa mujer que no se cansó, ni mucho menos se rindió ante los muchos “no” que ahora forman parte del pasado de un ser humano sensible que se llena de satisfacción al recordar los procesos y de ver las cosas que ha podido alcanzar.

«He podido convertirme en una mujer independiente, que realmente ha podido conseguir parte de los sueños».
Oh! Magazine. Ese espíritu triunfador y perseverante, ¿De quién crees que lo heredaste?
Evelyna Rodríguez. El impulso materno, de alguna forma, me ayudó bastante a creer en esas posibilidades. Ese “no te rindas” y “continúa” viene de la familia, y también de la formación académica que tuve. Aunque en mi familia ninguno es artista, estudié en un colegio donde se respiraba arte por todas las esquinas. No teníamos dinero para hacer grandes cosas, pero salíamos a buscarlo para construir los sueños; entonces, yo creo que esa perseverancia y esa constancia viene heredada de esos años de escuela y de la gente cercana que me rodeó.
Oh! Magazine. ¿Qué sacrificios tuviste que hacer para convertirte en la comunicadora exitosa que eres?
E.R. El primer sacrificio fue dejar el nido; yo creo que eso ha sido lo más duro. Después de tener una comidita caliente todos los días a las doce (risas) o que te arreglen tu camita, pasar a la ciudad y no tener una habitación, no tener un espacio dónde poder crear, desarrollarte… No tenía las comodidades como las hubiese tenido si me hubiera quedado en mi pueblo; creo que son de los grandes sacrificios. Obviamente, dejar los amigos con los que tú pensabas que ibas hacer una vida completa y desprenderme de todo eso, sumado a vivir en un ambiente solitario (de alguna forma) porque estás sola en una gran ciudad.
Oh! Magazine. ¿Cuesta mucho el éxito?
E.R. Todo en la vida cuesta, lo bueno cuesta y lograr las cosas por el buen camino bien habido, cuesta. Todo tiene un precio en la vida, un precio positivo o negativo, pero sí, la verdad es que sí tiene un precio.

Oh! Magazine. Destacadas figuras de la TV Dominicana como Jatnna Tavárez y Mariasela Álvarez, son algunas de las que han aplaudido tus logros, ¿Cómo te sientes con que tus colegas celebren sus éxitos?
Oh! Magazine. «Una Vía» se acerca a los diez años al aire y continúa gozando de una fiel audiencia. ¿Cuál es la fórmula?
E.R. Creo que el truco o más bien lo que ha resultado es que “Una Vía” está en constante innovación. Le decía mucho a Danilo Reynoso: si nosotros como figuras vamos evolucionando, creciendo, desarrollándonos, el programa tiene que ir acorde con nosotros. Así que a medida que hemos ido madurando y creciendo, tenemos otras inspiraciones. En “Una Vía” siempre ha estado presente la diversión y entretenimiento, pero también dejamos un legado que tiene que ver con la educación, formación. Dejamos un instructivo para quienes lo consumen, y ese siempre ha sido el sello. Otra cosa que ha funcionado es que no se trata de nosotros, hemos hablado mucho de que no queremos que sean “Evelyna y Danilo”, las estrellas, sino el programa y lo que presenta; entonces, ocupar esa posición nos ha funcionado. Ahora, la televisión no ha sido tarea fácil, honestamente te lo digo; pero estamos ahí todavía, defendiendo nuestra posición en la pantalla chica.
«Lograr las cosas por el buen camino bien habido, cuesta».

Oh! Magazine. La televisión y el cine demandan de mucho tiempo ¿Cómo logras trabajar en ambas industrias?
E.R. (Risas). Yo tengo una temática muy chévere y es que cuando estoy haciendo cine, no estoy haciendo televisión. Los programas que hago, por lo regular, son programas pregrabados, que es una manera de crear contenido que nos resulte financieramente, y que funcione para la creatividad y el manejo de la calidad porque tenemos más tiempo para poner las cosas más lindas y más chulas. Esa ha sido como la esencia para que los dos trabajos funcionen.
Oh! Magazine. Nunca te hemos visto envuelta en un conflicto o escándalo público, lo que es, actualmente, bastante común entre figuras. ¿Cómo has logrado no verte involucrada en alguna situación de este tipo?
E.R. Yo creo que la forma en la que me conduzco y me manejo le determina a la otra persona cuáles son mis objetivos y la claridad de las cosas que hago. No quiero llegar a un lugar para tener que irme. Si yo tengo veinte años en esta ciudad construyendo un futuro, un legado, luchando contra viento y marea, perseverando, resistiendo, creciendo, desarrollándome y creando, no me voy a jugar mi imagen, mi trayectoria, mis esfuerzos por entrar en debate o por lograr captar popularidad momentánea.
Oh! Magazine. ¿Crees que la belleza es un requisito indispensable para entrar a los medios de comunicación?
E.R. No, no lo es. Creo que en la televisión funciona el estar presentable, arreglado, verse bien armonioso en pantalla, pero la belleza no define el éxito. Por ejemplo, yo participé en un concurso de belleza en el 2003, porque quería darme a conocer. En ese momento funcionaba esa dinámica de los concursos de belleza y son plataformas para eso, pero yo no creo que la belleza sea determinante; te puede abrir puertas, pero no te las puede mantener abiertas.

Oh! Magazine. Tus pasos en el cine son cada vez más firmes. El pasado año pasado trabajaste en «Guayabo», tu primera coproducción cinematográfica internacional. Cuéntanos acerca de esta nueva e importante experiencia.
E.R. Lo de “Guayabo” tiene su historia. Todo comenzó cuando fui a Colombia en 2019 a filmar la serie “Breicok”. Allí hice algunas conexiones y a raíz de eso me ofrecieron el pro- tagónico exclusivamente como actriz para “Guayabo”. Como todos sabemos, en 2020 llega la pandemia y los productores con los que había conversado para el proyecto me informaron que no la harían ese año. Aquí es donde le comento a Danilo Reynoso que se había pospuesto la filmación de “Guayabo”, y él se anima y se le ocurre la idea de sumar- nos nosotros a la producción también. Este es un proyecto sumamente significativo porque fue la primera película que se filmó en el Caribe colombiano –luego de la apertura de Colombia al mundo—, después de todo lo crítico que ocurrió con la pandemia. Es una demostración más de que Barranquilla y República Dominicana están muy unidas, tienen muchos lazos en común. Y qué te puedo decir, “Guayabo” es como cuando compras tu primer apartamento, o tienes tu primer hijo, es eso, es como la magia de luchar por los sueños. Fue difícil, no te miento, porque tuvimos que pasar evaluaciones de protocolos extensas para poder materializar la película que prácticamente está lista, espero que todos la puedan disfrutar muy pronto.
Oh! Magazine. Tu 2021 está lleno de estrenos: «Nada es lo que parece», «Donde me lleves» y «La vida de Reyes». ¿Qué es lo que más te gusta de hacer cine en tu tierra?
E.R. Obviamente hacer cine aquí es como hacer cine con la familia, no hay nada mejor que estar en casa. Cuando empecé a hacer cine, lo hice porque, de manera natural, se me fueron dando cosas. No me visualizaba en la industria cinematográfica y ahora ver que soy de las figuras más tomadas en cuenta para trabajar, es como cuando tienes una idea del viaje, pero Dios tiene realmente otros planes para ti que tú ni siquiera te los esperabas. De eso se trata hacer cine y, al hacer cine en la casa, me siento valorada. Espero que la industria cinematográfica siga creciendo para beneficio de todos.
Oh! Magazine. Desde tu punto de vista, ¿Qué hace único al cine dominicano?
E.R. ¡El lenguaje! No hay un lenguaje como el nuestro. Te voy hacer una anécdota muy personal: cuando estábamos armando la segunda película en Colombia (“Esa Noche”), querían que mi personaje, de manera exclusiva, fuera colombiano o venezolano, y yo le decía a Danilo y al director que si nosotros estábamos creando películas entre República Dominicana, Colombia y México, y no amarrábamos que nuestro lenguaje caminara con nuestras películas, ¿qué estábamos haciendo? Porque en las producciones latinoamericanas no se oye frecuente el color de las voces y la forma de hablar del dominicano. Era y es un compromiso nuestro, como productores, mover nuestra cultura de a poquito, que Latinoamérica vaya familiarizándose con nuestros acentos y nuestros colores. Si nosotros mismos no apoyamos nuestra cultura para que llegue a la gran pantalla, entonces no estamos haciendo nada porque estos son los colores que han hecho al dominicano único. Yo creo que eso es un sello fundamental para nuestras historias y que va, poco a poco, a ganar un espacio en el cine de Latinoamérica.
Oh! Magazine. La serie «Breicok» fue todo un éxito y tu personaje «Elena» dio mucho de qué hablar. ¿Qué fue lo más retante de interpretar este papel?

«Si nosotros mismos no apoyamos nuestra cultura para que llegue a la gran pantalla, entonces no estamos haciendo nada».
Oh! Magazine. Colombia es una de las mesas del cine latinoamericano y tú formas parte de esta revolución. ¿Por qué crees que esta plataforma cinematográfica se ha convertido en una de las más importantes internacionalmente?
E.R. Han creado contenidos originales, basados en sus historias, tienen una televisión muy poderosa; estamos hablando que el prime time de Colombia son las series, las telenovelas, las noticias y los programas colombianos, entonces eso hace que la industria sea increíblemente sostenible. Colombia es sumamente grande, rico culturalmente. Cuando llegué allá y comencé a adentrarme en los acentos, solamente en el Caribe colombiano hay como cinco distintos, y tienen una ubicación geográfica que lo ponen en una posición privilegiada. Han creado historias como las narcoseries o las novelas costumbristas que hizo el maestro Julio César Luna. “Betty La Fea”, por ejemplo, caló y puso a Colombia en una posición poderosa y hoy en día sigue creciendo a la velocidad de la luz.
Oh! Magazine. En lo que va de año has filmado dos películas también en Colombia: «Esa Noche» y «Cucú». ¿Fue ardua la preparación para estas producciones?
E.R. Sí. “Esa Noche” y “Cucú” fueron grabadas una detrás de la otra y eso no estaba en los planes. El protagonista de “Cucú”, Marlon Moreno, nos había dado una fecha para las grabaciones, pero le confirmaron otro proyecto importante y teníamos que mover fechas. En mi caso, tuve que prepararme para dos personajes distintos y muy difíciles: el de “Esa Noche” es La Morena, una dominicana que tiene cinco años viviendo en Colombia, que llegó a hacer platica y negocios, pero que las cosas no le salieron como ella quería, y tuvo que entrar al negocio de la noche (la prostitución). Todas mis escenas y toda la película fueron filmadas en la noche. Tener un mes filmando todas las noches, es muy, muy agotador, física y emocionalmente. En “Cucú”, mi personaje me causó mucho dolor, personalmente porque es la historia de una pareja que no puede tener hijos, deciden irse a las montañas suescanas, y allí se reencuentra con su ayer y empieza a tener crisis matrimoniales muy duras. Es un personaje víctima del maltrato físico y abuso psicológico; fue un trabajo muy retador.
«En medio de una pandemia, gracias a Dios, he podido emprender los proyectos más importantes de mi carrera como actriz y productora».

Oh! Magazine. Para nadie es un secreto que en la industria del cine existe desigualdad de género. ¿Cómo luchas contra esta?
E.R. Hace poco escribí un post referente a ese tema y alguien del cine me escribió: “¿Tú estás segura de lo que estás diciendo?”. Y sí, lo estoy. ¿Cuántas películas dominicanas protagonizadas y llevadas por un personaje femenino conoces? “La Extraña”, “La Lucha de Ana”… muy pocas, entonces yo siento que todavía los escritores no están escribiendo para que las mujeres sean el hilo conductor de la historia. Ahora, ¿cómo estoy luchando en contra de eso? Estoy intentando contar y dar un espacio principal en nuestras historias sin estereotipar las edades, lo cual es otro tema, porque solamente se está escribiendo para las mujeres jóvenes. Hay que diversificar el rol de la mujer en la gran pantalla, ese es mi compromiso.
«La belleza te puede abrir puertas, pero no te las puede mantener abierta»

Oh! Magazine. ¿Has pensado dedicarte completamente a la producción de historias?
E.R. No creo, soy multifacética (risas) y tengo muchos talentos que quiero explorar y me gusta mucho la comunicación, quiero seguir en la actuación, cine y teatro, no me veo exclusivamente como productora, pero sí creando muchas más historias.
Oh! Magazine. Muchos de los sueños que trajiste en tu maleta cuando llegaste a Santo Domingo, se han cumplido. ¿Qué mensaje le enviarías a todos esos soñadores que están a punto de emprender su viaje?
E.R. Tienen que estar preparados para esa oportunidad, estar abiertos al aprendizaje, porque todo suma. Los conocimientos que uno va sumando en esa cajita profesional que se lleva dentro va creando esa formación que uno necesita para tocar puertas, te ayuda a no tener miedo, a caerle atrás a esos sueños, porque a veces uno mismo se pone bloqueos, uno suele sabotearse los sueños.
Oh! Magazine. La pandemia nos dejó a todos un aprendizaje. ¿Cuál fue el tuyo?
E.R. Que no hay mejor momento para emprender que el AHORA. Yo no había pensado producir cine, Danilo me había dicho muchas veces y yo ni caso le hacía. Arrancó la pandemia y no teníamos una idea clara de lo que iba a pasar a futuro, pero gracias a Dios he podido emprender los proyectos más importantes de mi carrera como actriz y productora.

Evelyna Rodríguez en el cine y el teatro
“Feo de día, lindo de noche” junto a Fausto Mata y Frank Perozo y dirigida por Alfonso Rodríguez, fue su primer protagónico (2012).
Entre finales del año 2009 y principios del 2010 se dio conocer en el cine internacional con la exitosa producción francesa “asuntos extranjeros”, dirigida por Vincenzo Marano, la cual fue presentada en Francia y vista por más de 7.5 millones de espectadores.
Ganó actriz de reparto por la película ̈La familia Reyna ̈, proyecto seleccionado para representar la República Dominicana en los Premios Goya.
En las tablas ha actuado en “Mis tres suegras”, “La estrategia”, “Relatos salvajemente cómicos”, “Mi ex lo hace mejor”, “La gemela de mi mujer”, “Tres”, “Margaritas con sabor a pólvora”, “Esta noche me embarazo”, entre otras.
Coordinación: Carmelsy Confesor. Escribe: Clara Robles. Fotos: César Sánchez. Estilismo: Joselo Franjul. Asistente: Monique Bodden. Maquillaje: Cristian Cardy. Locación: Cayacoa Golf Club. Bañadores: Salitre Swinwear. Accesorios: KB Store.

