El ‘ghosting‘ es una palabra que proviene del término ‘ghost‘, que en español significa fantasma. En el tema de las relaciones, hace referencia a cuando una persona desaparece de la vida de otra sin previo aviso.
A pesar de que es un factor que se observa más en el ámbito amoroso, también puede darse en casos familiares o amistosos. Y, de hecho, es más común de lo que muchos creen. Telva informó que la aplicación de citas Badoo recogió datos que determinan que alrededor del 67% de los solteros han sido víctimas del ghosting.
Eso, aunque se lea como algo mínimo, causa daños psicológicos a la persona que ha sido prácticamente dejada. Es un daño emocional en que se queda pensando cuál fue el motivo por el cual se alejó, llegando hasta ser abrumada por sentimientos de culpa e inseguridad.
Recientes
Causa dolor, angustia, disminución del autoestima y con la necesidad constante de saber qué pasó, cuál fue el detonante para dejar sin más el vínculo. Sin saber que no necesariamente tiene que haber un motivo causado por el otro para alguien ghostear, sino que hay ocasiones en que tienen que ver con situaciones personales que abruman.
El apego evitativo podría decirse que es una de las causas más comunes, ya que son personas que tienen miedo a relacionarse y desenvolverse en ciertos vínculos.
Otros motivos pueden ser problemas de autoestima, miedo al compromiso, que solo quieren jugar con los sentimientos de la otra persona o por alguna decepción.

Si alguien me hizo ghosting ¿Qué debo hacer?
Sabemos que es un proceso difícil en que la mente trabaja a 1000 por hora sin descanso, abrumando completamente e incluso perjudicando otros enfoques de la vida. Lo primero en que se piensa es en correr hacia esa persona y enfrentarle, pero aquí te diremos qué es lo más recomendable en estos casos.
No insistir
Es difícil, pero necesario. Constantemente, surgirán esas ganas de hablar con la persona, de buscarle y que todo vuelva a ser como antes, pero lo mejor para la salud mental es soltar y seguir adelante. Identifica tus emociones, escúchate y tómate el tiempo de sanar sin necesidad de buscar a alguien que ya tomó una decisión.
Los conflictos se resuelven comunicándose, y si alguien se va sin decirte algo es porque no le interesa tu opinión ni tus sentimientos.

No idealices
Deja de llenar tu mente de posibles escenarios en los que esa persona te vuelve a buscar, esa es una de las principales razones por las que la desilusión aparece. No te aferres a lo bonito que viviste dentro del vínculo, hay que sacarse la venda de los ojos y enfrentarse a la realidad, aunque duela.
Mejor enfócate en ti, en tus proyectos, crea nuevos pasatiempos, comparte con tus seres queridos, todo lo que haga que tu mente se disipe y dejes de pensar en esas cosas y personas que realmente no valen la pena.

No pienses en vengarte
La mejor venganza que puedes hacerle a alguien que te hace daño es que esta vea cuán feliz eres, lo que has sanado y lo poco relevante que es en tu vida. Vengarse significa estar pendiente de esa persona, así como también un desgaste mental y emocional en nosotros mismos.

Ve a terapia
Si consideras que es algo con lo que no puedes lidiar solo, lo más recomendable es acudir con un profesional, en este caso un psicólogo, que te brindará las estrategias y te aconsejará, sirviendo como guía para enfrentar la situación y vivir plenamente sin que esto te atormente.


