¡Energías al tope! Así es la conocida comunicadora que nos arrastró a su red desde hace más de una década con esa chispa seductora que ebulle de su ser como cual volcán en erupción: ¡no lo puede evitar! La naturaleza la dotó de ese encanto… ese ángel que la eleva con su presencia fascinante y garbo innegable.
Sus inicios en el escrutinio público se remontan a la TV local en “Conectados” , una producción que revolucionó los conceptos de los programas juveniles en el país y que se consagró como “la escuela” para una camada de jóvenes comunicadores. Desde aquel entonces, su estilo y prestancia –y claro: su risa jocosa– generaron la atención de un público que la ha visto crecer en los diferentes escenarios, así como convertirse en una de las pioneras de las plataformas digitales y acuñar en la escena local la palabra “influencer”.
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Casi 500,000 seguidores forman parte de su comunidad, una que muestra con espontaneidad a la Glency despistada, a la madre presente, esposa devota y mujer audaz que, desde cuando su madre la gestaba, aún antes de conocer el mundo exterior, declaró su valentía como vestimenta “inquitable” y “ser leal a sí misma” para ese recorrido terrenal que llamamos vida.
La diva, la eterna apasionada de la vida, a esa que le cuesta “parar de hablar” y quien cuando fusionó sus dos grandes amores: la comunicación y moda, diseñó ese híbrido que la llevó a la Glency de hoy día, nos engalanó en esta edición con una muy sincera entrevista.

“Tienes que tener el ego suficiente para aceptar los aplausos y también las críticas, estas son mis reglas de oro”.

Oh! Magazine: Recuerdo que desde hace años vendías ropa a domicilio (cargabas con una maleta en el baúl de tu carro) cuando ni tú misma sabías en la mujer empresaria en la que te convertirías. ¿Hubieras hecho las cosas de manera distinta?
Glency Feliz.(Risas), los mejores tiempos. Absolutamente ¡nada!, esos fueron los momentos que forjaron mi carácter y fueron la zapata de lo que soy hoy. Esa etapa fue mi gran escuela.
Oh! Magazine: Muchos desde niños han sido “negociantes”. En tu caso, ¿siempre estuvo en ti el chic de emprender?
G.F: Siempre. Mi papá recuerda una anécdota de cuando cumplí 5 años; me preguntó: “Glency, ¿te puedo comprar un carro de la Barbie. Pero tendrías que esperar el fin de semana, o US$100 ahora mismo?” A lo que le contesté: “Dame los US$100 que están seguros (risas). También era “prestamista” en el colegio, guardaba el dinero de mi merienda para prestarlo y ¡con intereses! (risas)… hasta que se enteró la directora.
Oh! Magazine: La pandemia y sus estragos hizo que muchas empresarias digitales se vieran afectadas. ¿Cómo lograste mantener a flote tu proyecto?
G.F: La pandemia nos sacudió a todos; honestamente yo decidí darme un tiempo para procesar todo, me sentía como en una película de terror. Tenía mucho miedo de lo que iba a pasar con el mundo, sumándole a esto que estaba embarazada. Lo que menos importancia le di fue a las redes, estaba demasiado enfocada tratando de mantenerme a flote y conservar mi salud mental.

Oh! Magazine: Salud mental, a veces se nos olvida su importancia. ¿Qué tanto valor deberían darle las nuevas generaciones?
G.F: La salud mental es todo. Si no estás bien emocionalmente, no hay forma de que realmente lo estés en otro aspecto de tu vida. Llevo 11 años sufriendo de ataques de pánico y, si bien es cierto que ha sido retador este recorrido, agradezco y celebro la apertura de hablar de salud mental, sin tabúes. Está cambiando la forma de ver la salud mental y eso es ¡maravilloso! para esta generación y las que vienen.
Oh! Magazine: Tengo que preguntar: ¿Cuál crees ha sido la fórmula de éxito de tu marca personal?
G.F: (Risa)… Quizás suene a cliché, pero yo no lo veo así. El éxito, para mí, es un recorrido (en el cual aún estoy y me falta mucho por recorrer), no una meta y es diferente para todos. Lo que sí te puedo decir es algo que me acompaña en todos los aspectos de mi vida: es ser leal a quien soy y mis ideales, aunque sean diferentes a los demás, son los míos y no son negociables. No tomarme las cosas tan en serio, saber que soy un ser humano con virtudes y defectos. Compartir esto a través de mis redes creo que me ha dado la maravillosa comunidad que tengo.

Oh! Magazine: El gran público te conoció a través de “Conectados”. ¿Fue difícil tomar la decisión de dejar la pantalla chica nacional, más que eras la propietaria de esta última etapa del programa?
G.F: Bueno, fue una decisión forzada… quiebre (risas). Pero siempre lo digo, fue lo mejor que me pasó en mi vida, el más grande aprendizaje. Mi vida cambió mi forma de verla también. Fue de esos momentos que tocas fondo y solo tienes dos opciones: o te quedas ahí o subes. Yo elegí salir y tirar pa’lante, después de varios días llorando y comiendo helado (risas); me sequé las lágrimas y me enfoqué en lo único que me quedaba: mi tienda Mecca, la que aún tenía en una habitación en mi casa, pero decidí alquilar un local y me dije: “¡Vamos al mambo!”.
Me di cuenta que estaba tan enfocada en hacer televisión, que dejé de ser y abrazar mi pasión: la moda. Ahí fue cuando fusioné mis grandes amores, comunicar y moda; ese híbrido me llevó a la Glency de hoy.
Oh! Magazine: Tu segmento en “Despierta América” te dio muchísimo repunte.
G.F: Mi colaboración con Despierta América ha sido de las experiencias más hermosas que he podido vivir. Todavía sigo trabajando con “Univision Creators” en la parte digital.
Oh! Magazine: Comunicar se te da natural y como se dice “la cámara te ama”, pero cuéntame: ¿Qué extrañas de la televisión?
G.F: La televisión fue una gran escuela para mí, todos los días aprendía algo nuevo, de esos aprendizajes que no hay universidad que te los pueda dar; eso lo extraño, ¡ah! y pelear cada vez que a la escenografía le rompían algo (risas).
Oh! Magazine: Imposible no curiosear. ¿Por qué no apostar a una versión 2.0 de “Conectados” donde se haga algún llamado masivo que involucre un “reality”?
G.F: ¡Buena idea!, no me gusta decir “de esta agua no beberé”, pero ya mi etapa en Conectados terminó. Hay que saber cuándo cerrar las puertas para abrir otras.

“Cada vez más el ser humano está honrando su verdad, sus ideales, su forma de hacer las cosas y no lo establecido por la sociedad, y eso me encanta”.

Oh! Magazine: Otras de las ramas de la comunicación en las que has destacado es en la radio especializada en moda. Aunque ahora la nueva tendencia son los podcast, ¿tienes interés en volver al área?
G.F: Es que todo lo que sea hablar me encanta; no puedo estar callada. Te confieso que es algo que tengo meses curioseando, me regalaron hasta el micrófono… vamos a ver si me animo.
Oh! Magazine: Tu canal de Youtube me encanta. ¿Has pensado crear algún programa específico en esta plataforma?
G.F: YouTube es algo que quiero trabajar este 2022, quiero que sea un lugar donde las personas puedan ir a pasarla bien e inspirarse e aprender, que sea de servicio para mi comunidad.
Oh! Magazine: Casi finaliza el año y sabemos que eres una persona muy de programar, ¿cuáles otros planes tienes pensados para el 2022?
G.F: ¡Uy, son tantas cosas!, siempre he sido de programar, pero si algo nos enseñó la pandemia fue que uno propone y Dios dispone. Sí te puedo decir que me emociona mucho el regreso de Mecca, eso me tiene superemocionada
Oh! Magazine: Todas quieren tu ropa… tus productos de belleza. ¿Por qué no hacer una línea de básicos o de belleza? ¿Qué te ha impedido dar el paso?
G.F: ¡Uy! solo te diré, pareces tener una bolita de cristal…

Oh! Magazine: Tu vida tiene ciertas diosidencias que me han dejado perpleja. Por ejemplo, el nacimiento de tus hijos. ¿Qué tanto crees en las ocurrencias inexplicables?
G.F: Una de las bendiciones más lindas de mi vida. La verdad es que Dios tiene una manera de sorprenderme y estoy más que agradecida por esto. También comparto esta fecha con dos hermanas de la vida, sus hijos también nacieron el mismo día, si eso no es Diosidencia, no sé que es (risas). Son 5 hermosas bendiciones que componen el #ElClub28 del Octubre 28.
Oh! Magazine: ¿Eres supersticiosa? ¿Hay una “rutina de encomendar” antes de cada proyecto personal y profesional?
G.F: La verdad no, lo único es poner todo en manos de Dios; y no me gusta hablar de las cosas antes de que se concreten… solo eso.
Oh! Magazine: ¿Consideras le abriste camino, un nicho, al fashionismo local en las plataformas digitales?
G.F: No, antes de mí hay tantas personas que agradecer por esto; creo que sería yo quien debo agradecer a toda una generación que me abrió el camino a mí.

Oh! Magazine: Sororidad, ¿vamos en buen camino en RD?
G.F: Creo que sí, hay mucho que hacer, pero vamos avanzando día a día.
Oh! Magazine: Madre, ¿es, a caso, esta tarea más difícil en la era digital y el trap?
G.F: Ser madre ha sido la bendición más grande de mi vida –y eso que siempre decía que no quería tener hijos–, pero viene con sus retos. No es lo mismo la forma que nos criaron nuestros padres vs cómo lo estamos haciendo nosotros. Ahora hay más información, más herramientas y esto es maravilloso; lo veo como un plus, no como exceso de información, todo depende de cómo cada padre lo use a su favor.
“Hay que saber cuándo cerrar las puertas para abrir otras”

Oh! Magazine: Un papel importante te ha tocado (en un momento de la sociedad donde estamos conscientes de que la igualdad es necesaria): criar a un hombre. ¿Qué tipo de humano quieres forjar en él?
G.F: Igual que con Galia José, no hay diferencia, ser humanos nobles, empáticos, curiosos, pero sobre todo que puedan servir y sumar a este mundo.
Oh! Magazine: Tu princesa Galia, ¿qué consejo de mujer quisieras ella escuche y tome en práctica al pie de la letra?
G.F: Que sea ella 100%, no hay otra Galia José y esa es su magia. Que no tenga miedo a equivocarse y empezar desde cero. Que no siga mis pasos, que haga su propio camino y que su felicidad no sea negociable.
Oh! Magazine: ¿Cuándo crees llega la línea entre el ser mujer sin dejar de ser madre?
G.F: El rol de madre es diferente para todas y estoy segura que en todos los casos los hijos representan la parte más importante de nuestra vida, aunque la manera en que ejerzamos este rol varíe. En mi caso, he entendido que para poder ser una buena madre no puedo dejar de lado a la Glency que ama otras cosas también: como trabajar, viajar, disfrutar con sus amigas y dedicarme tiempo a mí misma.
Cada mujer ejerce la maternidad a su forma, y el principal reto de cada una es encontrar la manera más sana de desempeñar este rol y me siento muy agradecida de haber encontrado la manera más sana para mí.

Oh! Magazine: Vemos una “tendencia” reciente de querer ser madres antes de los 30, ¿crees ha surgido la “necesidad” de reforzar lo real, la familia?
G.F: Para mí lo “real” es lo que cada quien entienda como su verdad, ya sea tener hijos antes de los 30, después, o simplemente no tener, si es su decisión. Lo que sí creo es que cada vez más el ser humano está honrando su verdad, sus ideales, su forma de hacer las cosas y no lo establecido por la sociedad, y eso me encanta.
Oh! Magazine: Y hablando de familia, ¿qué rol ha jugado tu esposo en tu desarrollo como madre y mujer emprendedora?
G.F: José siempre ha sido vientos para mis alas, siempre lo digo. Esta oración la pueden guardar y todas las veces que lo he dicho. Mi gran bendición; no solamente como pareja (a veces lo quiero ahorcar) más bien como ser humano. Él llegó a mi vida hace 14 años a hacerme mejor ser humano.
Oh! Magazine: ¿Está Glency la mayor parte de tiempo con esas pilas a tope? ¿Cuál es el truco?
G.F: No sé, nací así. Según mami, sabía que yo iba ser intensa desde la barriga porque no me estaba quieta. Siempre me preguntaban: “¿Dónde es que te apagas?”. Y mi mamá me decía: “No te apagues nunca”, y me lo tomé muy en serio (risas).
Oh! Magazine: Burlarte de ti misma… los que te seguimos sabemos eres un espectáculo, ¿Qué nos dejas de consejo para fluir más en el 2022?
G.F: La vida es muy corta para tomarse las cosas tan en serio. ¡Diviértete!

- Fotografía: Yael Duval
- Estilismo y dirección de arte: Enyer Díaz
- Maquillaje: Danica Then
- Peinado: Elimet Bernabel
- Asistencia de fotografía: Melany Crisóstomo e Isaac Rodríguez
- Locación: Restaurante Naca’n
- Asistencia de producción: Rafael Chaer
- Accesorios: @coketafashion

