Esta emprendedora ha tenido notoriedad por sus chulísimos contenidos de “beauty” a tavés de la cuenta @fistyoclock Pero, detrás de Instagram, es la madre entregada, esposa devota y la mente operativa del área de finanzas… Oh! Sí
Para Jennifer, la moda siempre ha sido parte de su vida. Al principio, era una afición que, con el tiempo, se convirtió en parte de su carrera. ¿Su clave? Tener claros ambos roles laborales, sin descuidar ninguno. De lunes a viernes es “La mujer Finanzas” y los fines de semana “Pura Moda”. Y si creen que el #fashionworld ha limitado sus obligaciones en la bolsa (su empleo primario) no ha sido así: “Me ha permitido desarrollar un proyecto con la empresa donde trabajo, para integrar las finanzas con la moda”, declara.
Desde que se despierta, lo primero que hace Jennifer es dedicar un tiempo especial a Dios y pensar en 5 cosas por las cuales se siente agradecida. En circunstancias “normales”, después de ese momento especial, elige su outfit para el segmento Fistyboss, un rápido Insta-Story para mostrar de dónde vino su inspiración para su atuendo de trabajo. Todo esto antes de llegar a la oficina, planificar su agenda y coordinar los deberes de la casa. Sus tardes dan un giro, pues las dedica a su hijo Thiago y luego, por las noches, planifica con su esposo Erick, los proyectos del hogar y personales en conjunto. Por último, pero no menos importante: los lives de maquillaje de los domingos que, según cuenta entre risas, “no son negociables”.
¿Y cómo fue en cuarentena?
¡Claro! Su rutina cambió. Pero en su caso “Contrario a lo que muchos pensarían, estoy trabajando el doble. Entre los quehaceres del hogar, el trabajo remoto y las clases de mi hijo online, la planificación ha sido vital”, revela.
En los días de aislamiento, su horario llegaba hasta las seis de la tarde. A partir de ahí, el enfoque giraba a las tareas del niño y una hora por día a los deberes de la casa –ojo, sabe cocinar muy bien-. Todo ello para que sus fines de semana sean exclusivos para producir contenido de moda.
“Hoy en día, la mujer es más exigente consigo misma y no se conforma con llevar un solo rol ”.
La madre y esposa
Como madre y esposa es muy real y sincera, asegurando que estaría mintiendo si dijera que lleva estos roles perfectamente bien. “Hago lo mejor que puedo. Trato de compartir con ellos e integrarlos en mi día a día, así como estar presente para ellos y divertirnos”, admite.
Por esta razón, los domingos en la tarde son para ellos, aunque cada noche cuenta que, antes de dormir, oran juntos.
Ha integrado mucho a su esposo en su mundo… Pero, ¿Cómo se dio esta sintonía y confraternidad entre ellos? La Fisty explica que todo fue muy espontáneo. “Empezó por accidente, cuando no aparecía un fotógrafo disponible y tenía un compromiso con una tienda. Ya luego, cuando fue generando ingresos extras para el hogar, se convirtió en algo formal. Muchos no saben, pero mi esposo, más que solo hacerme algunas fotos, forma parte del proceso creativo y tomamos las decisiones en conjunto”.

“Mi hijo me ha enseñado el significado del amor puro, la empatía y la tolerancia. Él me cambió completamente”.
Recientes

De la maternidad, cuenta que uno de los mayores retos ha sido equilibrar el hogar y el trabajo con los proyectos personales, sin descuidar ninguno. “Hoy día, queremos llevar varios roles. Muchas veces, nos genera ansiedad y miedo a no tener éxito por no descuidar nuestra labor de madre”.










