Curioso es la palabra exacta que define a Kelvin, un joven intrigante y extremadamente inteligente, que ha laborado como desarrollar de Software en citadas empresas internaciones, incluida la industria de la moda.
¿Qué hace un desarrollador de Software en este mundo? ¡Trabajó con los sistemas web de revistas como GQ y TeenVogue! Este cibaeño de «pura cepa», en el 2007 empezó a estudiar Ingeniería de Sistemas y Computación en PUCMM Santiago. Carrera que por situaciones de la vida decidió abandonar unos tres años después y seguir el camino del autoaprendizaje. Narra que fue un paso «un poco aterrador, sobre todo viniendo de una familia conservadora en ese aspecto. De hecho, decidí optar por un título técnico en Sistemas de Computación del TEP-PUCMM en el 2012 para “amortiguar”».
Pero Kelvin no se imaginaba lo que le guardaba su futuro. Actualmente vive en Estados Unidos, por compromisos de trabajo donde desempeña el rol de Desarrollador de Software, enfocado mayormente en sistemas Web y aplicaciones móviles. Además, en el mercado de los videojuegos ha desarrollado aplicaciones para empresas como Riot Games, en la industria del fitness con Beachbody (P90X, Insanity, Brazil Butt Lift), entre otras.
Recientes
Y aunque de niño no sabía que lo tecnológico sería lo suyo, hoy día agradece «la magia que hay en el mundo de la tecnología» y la oportunidad que le da de trabajar en un sinnúmero de proyectos a través de múltiples industrias.
Sobre su niñez entre Mao y Santiago (allí nació), y ese primer encuentro con la elección de su carrera, confiesa que «desde niño y hasta una parte de la adolescencia estaba convencido de seguir los pasos de mi abuelo en la medicina, hasta que me enamoré del área informática poco menos de dos años antes de entrar a la universidad. Entonces entendí que sí era la carrera de la cual quería vivir y que lo demás no era más que mi subconsciente proyectándome en los zapatos de alguien a quien admiraba mucho».

League of Legends
Una decisión de la que no se arrepiente y de la que ha disfrutado a más no poder. Y si hay una experiencia memorable en su trayectoria fue haber colaborado por alrededor de tres años con la empresa de videojuegos Riot Games, específicamente con productos relacionados a su juego principal, que es League of Legends. Cuenta que fue la primera vez que trabajó con un producto que, personalmente, consumía desde muchos años antes como gamer.
«Me llenaba mucho de emoción cuando proyectos en los cuales trabajaba por meses o hasta años eran bien recibidos por los usuarios, y me daba nostalgia porque ya había estado en sus zapatos anteriormente. Ha sido, sin duda, una de las colaboraciones con las que más me he identificado», admite el joven de 30 años.
¿Cómo han sido estas vivencias siendo dominicano? «Me ha sucedido en varias ocasiones ser el primer dominicano con el que colaboran y pasan de ni siquiera saber dónde está República Dominicana ubicada en el globo terráqueo, a darse cuenta que hay una isla en el Caribe, pequeña en tamaño, pero gigante en talento», dice con emoción.
Plataformas digitales en R.D
Para Kelvin, este es un tema muy interesante porque, «para la mayoría de personas, RD sigue siendo agricultura, deporte, turismo y cultura, pero en la última década el país ha tenido una explosión de talentos de clase mundial en el área de la programación».
Ello, según dice, por el impulso de un sinfín de factores que van desde la democratización del conocimiento, empresas privadas dedicadas a canalizar ese talento, hasta a algunas iniciativas de parte del Estado.

«Siento que vamos por buen camino. Ahora bien, la mayoría de ese talento se exporta en bruto. Considero que falta más reconocimiento y apoyo oficial, más incentivo de exportar innovación y productos incubados localmente y no solo líneas de código para innovación extranjera», exhorta el creador que tiene en agenda desarrollar un Avatar y otros mini proyectos relacionados con un diseñador de modas local.
¡Y obvio que tenía que ponerle el tema de moda! “Phygital”, el término que las más recientes pasarelas han puesto sobre el tapete. Del mismo, De Moya asegura «no describe algo realmente nuevo, la convergencia entre lo físico y lo digital lleva ya muchos años, y aunque algunas industrias están más avanzadas que otras, es innegable que la realidad actual con el COVID-19 ha forzado una aceleración considerable», dice y adiciona sobre el marketing, que toda campaña o estrategia de mercado debe ser concebida en la tecnología.
Aunque De Moya explica que lo bueno de esto es que ya la mayoría de herramientas e infraestructuras estaban ahí, se necesitó una pandemia para darnos cuenta que el mundo digital sí puede ser beneficioso para muchas costumbres y actividades de nuestro día a día. «Las marcas deberían tener un interés especial en el abanico de posibilidades que esto trae consigo», recomienda.
Además, antes de terminar, aconseja a los jóvenes que quisieran incurrir en esta área profesional, a importantizar el inglés, ya que es el lenguaje por defecto en el mundo de la tecnología, así como aprender a ser constantes. «Muchas personas incursionan en el mundo de la programación asumiendo que en un período corto de tiempo dominarán la carrera, pero la verdad es que la programación se aprende en el día a día, paso a paso. Toda experiencia es válida, desde proyectos personales a contribuciones en proyectos de código libre. A hacer, se aprende haciendo».

