Más de 250 velas, música en vivo y una propuesta gastronómica exclusiva
forman parte de la experiencia Candle Lighting Dinner.
La puerta se abre y la habitación ya no se parece a la que quedó atrás unas
horas antes. La luz principal ha cedido espacio al resplandor de más de 250
velas distribuidas por la suite; sobre la mesa espera la cena y, en la piscina
privada, los reflejos se prolongan sobre el agua.
La escena pertenece a Candle Lighting Dinner, una experiencia de Live Aqua
Beach Resort Punta Cana concebida para disfrutar en pareja. Puede
acompañar un aniversario o una celebración particular, aunque no exige una
fecha señalada, la intención es transformar una noche de la estadía en un
recuerdo memorable.
Recientes

El encuentro puede prepararse en la habitación del huésped y, de acuerdo con
la disponibilidad, trasladarse a la terraza Fuego Suite o a un rooftop con vista al
océano. En cada caso, el entorno introduce un encanto distinto: la cercanía del
agua, el aire de la terraza o la amplitud del horizonte se incorporan
naturalmente a la cena.
La música se suma a la noche, y se siente suficientemente cerca para formar
parte de la conversación sin desplazarla. Durante aproximadamente 45
minutos, un violinista o guitarrista clásico acompaña la velada e incluye una
pieza dedicada a la pareja.
La cena se sirve en tres tiempos y está acompañada por una botella de vino
seleccionada. Comienza con una ensalada en la que se encuentran hojas
frescas, frutas, nueces caramelizadas y queso de cabra, con una reducción de
higos al vino tinto. Después llega el mar y tierra: corazón de sirloin y camarones
con costra de hierbas finas, acompañados de gratín de papa, vegetales y una
salsa de Merlot y trufas.
El recorrido termina con chocolate, frutos y un crocante de café. El menú
acompaña una velada que transcurre sin horarios ni la necesidad de
desplazarse a otro espacio del resort. El menú, además, puede ajustarse a
solicitud del huésped.
Entre un tiempo y otro, Candle Lighting Dinner encuentra su mejor momento
incluso antes del primer plato. Está en el instante de entrar juntos a la
habitación y disfrutar de un espacio donde basta una mesa para dos.

