Da gusto conocer y reconocer mujeres fuertes, amables, luchadoras y reales. Más aún genera una inmensa satisfacción ver las caras que trascienden más allá de un «personaje de redes». Esas que tienen historias valientes… Así como Lizbeth, un talento dominicano que ha construido con esmero más de dos décadas de carrera constante, en la que la espontaneidad, el arduo trabajo y la disciplina han sido la fórmula ganadora.
Porque el tiempo pasa, pero la actitud y los dones naturales que se conjugan con el expertise, ¡siempre! reinarán. En una entrevista confidente y, literalmente, intensa reafirmamos que su energía, genuinidad y resiliencia han sido los ingredientes indispensables para cosechar el éxito en los medios; y el cariño de miles de seguidores que superan las limitantes generacionales. Porque cuando se es auténtico, se brilla en el cielo más nublado.

Oh! Magazine. ¿Cómo están los ánimos con este regreso a la pantalla chica con “La guerra de los sexos”?
Lizbeth Santos. ¡Los ánimos están buenísimos! Me ilusiona mucho trabajar en un proyecto que la gente recuerde con cariño e ilusión. Es un gran equipo que trabaja para que el programa, en esta versión dominicana, tenga la misma calidad internacional que tenia en el de Venezuela, calidad de tv que también merece la televisión local. Para mí es un gran honor formar parte del equipo.
Oh! Magazine. Los rating han sido muy favorables. ¿Era la producción idónea para volver?
L.S. Creo que sí, ya que me identifico mucho con los programas de juegos por mi personalidad dinámica y divertida. Así inicié en la televisión, con “Noche no te vayas”, un programa de concursos que quienes lo vieron, en aquel entonces, lo recuerdan como un contenido distinto y divertido.
Oh! Magazine. Y hablando de ello, ¿Qué tipo de programa no accederías jamás a hacer?
L.S. Una producción pobre de la que yo no me sienta orgullosa; un contenido morboso, barato y que no aporte nada.
Oh! Magazine. ¿En este 2021 tienes otros proyectos televisivos, seguirás en radio…? ¿Qué te toquen la puerta?
L.S. ¡Claro! Mi programa de radio por 8 años “Párate ya” fue movido de horario y emisora por cambios ajenos a nuestra voluntad; al final a mí y al equipo no nos resultó el nuevo horario y el cambio en sí, ya que habíamos enganchado bastante bien con el horario matutino, así que paramos en diciembre para retomar próximamente. En el momento, teníamos que tomar una pausa muy necesaria, descansar y retomar luego. Eso viene de vuelta este año.
En lo que se refiere a la tv, pues ya estoy bastante contenta y ocupada con “La guerra de los sexos” (cuando grabamos es un horario bastante demandante). No me veo comprometiéndome con otra cosa, al menos que no me perjudique en nada ni compita con este proyecto que es prácticamente nuevo, y el que necesita tiempo. Algo mío muy mío es que estoy terminando de escribir… pero cuando sienta que está a la altura de mis expectativas saldrá. No sé si será un libro o una película, pero ahí voy con eso, a ver si en el 2021 lo desarrollo.
Oh! Magazine. La covid y el arte. ¿Qué vislumbras para este 2021?
L.S. Si continúa el desorden de parte de la ciudadanía como resultado de nuestro comportamiento, las restricciones continuarán y ello repercutirá en la economía, ¡no sé en qué vamos a parar! Ojalá y esa vacuna llegue pronto y las cosas se vayan normalizando, porque se ha pensado en ayuda para algunos grupos, no para todos, y entiendo que todos hemos sido afectados de una forma u otra.
Los que viven solo del entretenimiento, nos la hemos visto muy fea y hemos estado sobreviviendo, casi haciendo magia, pero sería injusto culpar, señalar y tirarnos a muertos cuando no creo que seamos el grupo más afectado de todos.

Oh! Magazine. Siguiendo en ese orden, ¿Qué consideras debe tomarse en cuenta este año, para mantener en vida a la clase artística?
L.S. Primero que nada, no repartir 100 millones de pesos a artistas ya ricos o millonarios. Se necesita un plan de actividades y fondos equitativos, que aquí no se conoce eso. ¡Que podamos comer bizcocho todos! Aquí siempre hay un monopolio en todo y es un pequeño grupo que controla y domina en algunas áreas; y son esas las personas que se mantienen trabajando y ganándoselo todo el año entero.
Por otro lado, la ley de la televisión es muy necesaria para que siga su desarrollo y cuente con el apoyo de marcas importantes. Y que con ello podamos tener presupuesto para hacer tv de calidad y que también haya remuneración decente para quien trabaja en la pantalla chica (tanto para los talentos, como para los que están detrás en producción). Si las marcas no apoyan, no hay presupuesto, sin presupuesto no se puede trabajar.
Oh! Magazine. Imposible no preguntar, ¿estás a favor de las medidas del gobierno?
L.S. ¡Algunas! Entiendo que muchas son necesarias, otras absurdas. El cambio constante de horario me parece una locura y no nos permite terminarnos de acostumbrar. Es más, ni saber qué horario corresponde a que día… Los cambios de último minuto y constantes me han parecido demasiado. Sí entiendo que hay que tomar medidas y, a veces, extremas pues somos un pueblo sin disciplina y educación.
Oh! Magazine. Pero cuéntame, en tu caso, ¿Qué es lo que más has disfrutado de la cuarentena?
L.S. ¡Nunca en la vida había organizado tanto! Nunca había limpiado tanto… Nunca había tenido tanto tiempo para descansar, estar en mi casa, leer, ver tv y tener tiempo para mí, mucho tiempo para mí. Uno se acostumbra a trabajar sin parar para poder vivir y cumplir con responsabilidades. Raras veces había sacado el tiempo para estar en la casa y descansar sin terminar sintiéndome culpable.
Este fue un descanso obligatorio que en ninguna otra circunstancia hubiera tenido, ni me hubiera permitido. Creo que aunque el por qué sea terrible, la pausa, no para mí, para todos, era muy necesaria para reiniciarnos y valorar muchas cosas que quizás estábamos menospreciado.
Oh! Magazine. Tus redes son orgánicas y muestran esa Lizbeth libre… ¿Cuánto te ha costado ser la mujer fuerte y que no le importa el qué dirán?
L.S. En realidad siempre fui así. Lo que pasa es que el paso del tiempo me confirma, día a día, que voy bien, entonces, me desarrollo más. Cada día confirmo que si vivo para los demás no tendré tiempo de vivir para mí… Que nunca nadie está totalmente conforme y siempre pensarán que habían mejores formas de hacer las cosas que cómo las hice.
Siempre el otro tiene la fórmula perfecta, hasta que le toca a él llevar la antorcha, ahí se da cuenta que no es tan fácil… Al final del día si nos sentimos satisfechos de lo que somos y cómo somos, eso nos hará sentir llenos y felices. Vivir para llenar expectativas es vivir en una constante lucha que nunca se ganará. Y cuando tienes a un grupo contento, tienes a otro que no. No vale la pena pasarse la vida en eso, es muy corta. Es un cliché, ¡pero es la verdad!
Oh! Magazine. En uno de tus últimos post de una selfie en instagram, hablabas de las inseguridades, el uso de Photoshop y de la necesidad de validez de muchas mujeres. ¿Crees que las redes son un arma de doble filo y donde somos las mujeres las más susceptibles?
L.S. Claro que todas tenemos nuestras inseguridades, unas más que otras. Estamos constantemente bajo un escrutinio, el nuestro y el de los demás, sobre todo el de las demás mujeres.
No es para nada así con los hombres que, inmediatamente y sin conocerse, se tratan desde un principio con camaradería (a menos que no pase algo que lo impida); los hombres suelen apoyarse y solidarizarse con más facilidad. Por eso todavía son quienes dirigen el mundo, por nuestras propias inseguridades, por nuestra competencia la una con la otra.
Yo observo constantemente, miro reacciones de mujeres hacia mí, de otras mujeres con otras mujeres y, lamentablemente, este comportamiento es la norma. Ser una mujer atractiva y segura también te hace caer mal.
A muchas mujeres no les gusta admitir esto, no lo hablan públicamente aunque lo sientan, pues no quieren que el comentario caiga mal, o sea aún peor para nosotras mismas. Pero la verdad hay que decirla aunque muchos no estén preparados para hablar de estos temas, mucho menos admitirlos.
Oh! Magazine. Hablando de verdades, ¿hubieses cambiado un momento, una persona u ocasión?
L.S. Creo que cambiar algo no me hubiera permitido aprender, arrepentirme quizás, crecer, mejorar o simplemente evolucionar. Todo lo que pasa y quien pasa por nuestras vidas es por algo.
Sería muy fácil si pudiéramos cambiar algo o borrarlo, pero quizás continuaremos errando por la vida sin consecuencias o enseñanzas.
Oh! Magazine. Ya a esta altura de juego. ¿Cómo manejas las presiones del medio?
L.S. La manejo sin manejarla. O sea, tan pronto salgo del estudio de tv, radio, tarima o escenario, ahí queda… Yo soy Lizbeth Santos la persona después de ahí, una como cualquier otra, con altas, bajas, con mis complicaciones, alegrías y demás. Mi trabajo se queda en el trabajo, luego es Lizbeth el “ser humano” con todo lo que esto conlleva. El que no quiera verlo así, no me afecta.
Oh! Magazine. No importa a quién le afecte (Risas), eres el eterno rostro fresco. ¡El cuerpazo!
L.S. Mi rostro en verdad que lo agradezco y se lo debo a mis padres, mis genes, mi ADN. Decirte que hago algo maravilloso y extraordinario sería mentir. Aún no me modifico nada, ni me he tenido que “ayudar”. Si me comparo con la mayoría de mujeres de 45 años como yo, sé que el tiempo ha sido muy benevolente conmigo; pero creo que es muy importante resaltar que la forma de vida y actitud ante todo tiene mucho que ver con la forma en la que uno se proyecta y la gente te percibe. Quizás mi frescura y jovialidad, mi dinamismo, más que nada, hacen que me vea o me perciba todavía más joven… Creo que más que nada es una cuestión de ¡actitud!
El cuerpo, créeme que mientras más pasa el tiempo, más da trabajo. Entreno al menos tres veces en semana, eso ayuda a que todo se mantenga en puesto y en forma; además la alimentación es clave (yo como carne roja e ingiero muchas frutas y vegetales). Realmente es darme seguimiento y poner de mi parte, lamentablemente no es magia y hay que sacrificarse un poco.
Oh! Magazine. Confiesa. ¿Cuál es esa rutina que nunca falta para la piel de tu rostro ?
L.S. Me tengo que lavar bien la cara sí o sí, por todo el maquillaje que regularmente se usa para la tv. Luego de desmontar todo eso, limpio, ¡hidrato, hidrato e hidrato!
La vitamina c, como siempre digo, no puede faltar. En mi vida normal y diaria, no me gusta usar mucho maquillaje, tener el rostro limpio e hidratado es para mí obligatorio.
Oh! Magazine. Y con tantos cambios de Pandemia. ¿Descartas otro hijo en tu vida?
L.S. Ya tengo otra hija aunque no sea mi hija, pero es como si lo fuera y es Samantha. Ya con el mío y mi niña prestada soy feliz y satisfecha. Me falta el perrito pero en su momento vendrá.
Oh! Magazine. ¿Cuál es la enseñanza más importante que incentivas en tu hijo?
L.S. Caerte y pararte, ley de vida. Pararse y continuar… No mirar atrás, seguir por más difícil que sea, con la frente en alto porque caer es parte del trayecto, y a paso firme continuar.
Oh! Magazine. Tu corazón está ocupado, ¿Qué le agradeces al amor en esta etapa de tu vida?
L.S. Pues enamorarme justo antes de la pandemia fue tan acertado, aunque no fue buscado. De verdad lo agradezco día a día, pues estar acompañada de alguien que me ama, me apoya y ha estado conmigo en estos tiempos difíciles para todos ha sido algo muy lindo y especial. Si hubiera estado sola, como estaba, todo fuera más difícil y triste.
Las dificultades en soledad son más duras de enfrentar. Valoro muchísimo su compañía, sus abrazos, nuestras conversaciones, nuestras noches de juegos de mesa con un vinito o un traguito, nuestras competencias de quién cocinará mejor y a quién le toca el día de hoy…
Valoro sus pequeños detalles que son más de atención y cariño que materiales. He tenido otras dificultades mucho mayores que el Covid y contar con su amor, apoyo y compañía ha sido el mejor regalo del 2020. Me han endulzado, un poco, los constantes tragos amargos que me ha traído la vida con la pandemia y la enfermedad de mi padre.

Oh! Magazine. Da gusto escucharte hablar del amor. Por eso tengo que preguntarte, ¿Qué le aconsejas a las mujeres se encuentren en situaciones de maltrato?
L.S. Toda situación, a veces, necesita tiempo para que las personas se den cuenta de lo que están pasando, cómo enfrentarlo y pasarlo. No tiempo para acostumbrarte y normalizarlo como termina lamentablemente sucediendo. Es bueno buscar la compañía de una amigo, amiga, familiar que les de apoyo y les haga sentir fuertes. Es importante decir: ¡necesito ayuda y dejarte ayudar!
No se puede normalizar el maltrato de ningún tipo, pero hay que tener las prioridades claras. Lamentablemente para muchas mujeres el estatus, el apellido, la casa, el chofer, la estabilidad y el estar “casada con” es más importante a que las respeten y traten bien, más que vivir en paz y armonía.
Muchas mujeres dicen que se quedan en situaciones de maltrato por sus hijos, pero los hijos son los primeros en darse cuenta de que viven en un hogar disfuncional y ningún hijo quiere ver a su madre sufrir, ni es ejemplar convivir con un padre que maltrata.
Oh! Magazine. ¿Te consideras una voz de empoderamiento para las mujeres dominicanas?
L.S. Yo me considero una mujer fuerte, resiliente, que ha podido empezar mil veces y que no tiene miedo a caerse y pararse, que no le dan vergüenza los tropiezos y que se ha vuelto más fuerte por ellos. Si eso puede ser ejemplo y voz de empoderamiento, pues que así sea, pero no me colocaría yo misma en ese puesto.

Oh! Magazine. ¿Quiénes son esas mujeres han sido soporte en tu vida y que admiras con locura?
L.S. Admiro a mi madre, por su fuerza, entereza y por ser trabajadora incansable. Así admiro a otras mujeres en mi familia que también son luchadoras incansables. Hay mujeres que veo de lejos (que no conozco), pero veo su entereza, fortaleza y me encantan. Del medio, algunas de acá, otras del mundo. Mujeres que han logrado cambiar el sistema para bien, mujeres que han dejado huellas importantes en la sociedad. Me gustan las mujeres fuertes, nunca me he podido identificar con la debilidad o personas débiles.
Oh! Magazine. Has forjado una importante carrera internacional y si algo enseñó 2020 es a no limitarse. ¿Hay planes con cadenas extranjeras? ¿Hay interés en ti de volver a salir del país?
L.S. Viví fuera por 15 años y la verdad fue una experiencia maravillosa, claro que me iría de nuevo si se diera el caso. Yo me mudaría en cualquier momento aunque amo mi país y su belleza; lo que no amo es nuestro sistema y ya perdí las esperanzas de que muchas cosas básicas se arreglen, así que de ser necesario me iría. Aunque no tengo planes de eso en este momento.
Oh! Magazine. No puedo terminar sin saber. ¿Qué quiere Lizbeth con locura para su 2021?¿Cuál es tu mayor aspiración?
L.S. ¡Uf! ¡Que me saque el guante! Que me de recreo por favor, que el 2020 no me dejó casi respirar, porque yo también me canso, no obstante, aparente ser la más fuerte. En lo único no quiero que me de descanso es en el trabajo, que mis trabajos no cesen; me encanta mi independencia. Que pueda seguir cumpliendo con mis compromisos, algunos ahora de salud, más importantes que la renta o la luz.

Cortas
- ¿El tatuaje te falta por hacer? Muchos
- ¿Un hábito de tus mañanas? Abrir el balcón, dejar que entre luz y que fluya el aire. Poner música y mirar el firmamento mientras bebo café.
- ¿Qué incentiva tu sonrisa? Mi hijo, Joshua y Samantha.
- ¿Cuál es tu mayor logro? La casita de Don Fernando.
- Un buen vino, ¿con quién? Con Joshua, con mis amigas o con Joshua y mis amigas.
- ¿Una hora del día? El atardecer.
- Tu prioridad de vida: Vivir a mi manera y acostarme sin remordimientos por las noches.
*Fotos: César Sánchez *Estilismo y dirección: Joselo Franjul *Peinado: Elvira Sepúlveda *Maquillaje: Lissa Oliva.


