Es más que genial esta idea de los persas de haber pensado en nuestra comodidad al crear los pijamas. Probablemente ni se imaginaron cómo los ingleses y los caprichos de la moda iban a multiplicar el uso de esta prenda con tanto “glamour”.
Inicialmente se buscaba ofrecer cierta libertad al cuerpo para propiciar un descanso reparador. Sin embargo, querer marcar los géneros en la moda, por resultado dio pijamas de hombres y de mujeres, siendo los de mujeres más elaborados.
Recientes
Como no es una novedad para ti, el género femenino, en la mayoría de las civilizaciones, ha tenido que batallar con la dificultad de aceptación y reconocimiento. Por eso, hasta el día de hoy, la mujer sigue luchando por sus derechos, buscando símbolos para comunicar sus luchas y ganar terreno. Y como la moda es un órgano para transmitir mensajes, notamos que pronto en los años 1920 el pijama se convierte en un símbolo de libertad con el uso del pantalón.
En esta misma época, la afamada diseñadora Coco Chanel agrega un toque de glamour a esta pieza para momentos personales, en la playa o en casa. Este derroche de encanto rompe con el uso privado y las más atrevidas llegaron a lucirlas en público aunque las miradas no eran nada favorecedores.
Ahora bien, este glamour, lejos de quedarse en los años 20 -que amamos sí-, nos transportó bruscamente a los años 90, donde múltiples marcas prestaron más atención a esta prenda, con versiones variadas con decoraciones y elementos lujosos. Por eso tímidamente vemos en pasarela la introducción de esta pieza una y otra vez, pero de forma aislada.

Mientras, en 2016 se hicieron tendencias y más mujeres han estado luciéndolas fuera de la habitación. Pero el boom no es generalizado. Si en los países muy extrovertidos, el pijama ha ido ganando terreno, no ha sido necesariamente aceptado igual en todas las culturas para un uso externo. Y aún así, recuerdo que estando de vacaciones en USA, en una ocasión, aún era soltera, había llevado una blusa tipo pijama. Tuve que reducir su uso en RD, porque en aquel momento no se asimilaba bien el uso “en las calles” de la pieza. Todavía recuerdo que era de color limoncillo con encajes fucsia.
Sin embargo, hoy en este pleno sigo XXI, exactamente 2020-2021, período que la humanidad siempre recordará, aparece un fenómeno, la pandemia del COVID-19. Esta realidad impone una cuarentena colectiva, un auge del teletrabajo y la multiplicación de las reuniones virtuales. Y como el cambio implica moda, la prenda pijama vuelve a coger fuerza y esta vez en todas las prendas de la casa y afuera por igual. Según estudios, se ha determinado que es una de las piezas que ha conocido un aumento significativo en su venta. ¡En este verano, no será la excepción!
Con tanta comodidad, seguro quisieras aprender a sacarle provecho en tu diario vivir. Y aquí vamos a complacerte.

Para teletrabajo
Te recomiendo optar por las opciones pijamas lisos o de estampados discretos. Evita los peinados al descuido, ya que fácilmente se confunde con el look original de cama. Maquíllate aunque sea sutilmente y atrévete a incluir una pieza básica, si gustas, como un polo para reforzar el conjunto. Y accesorios como collares y aretes personalizan el estilo sin exageraciones por estar en videoconferencia.

Uso externo
En uso externo, las opciones son más interesantes aún. Aquí usar tus estampados favoritos es la parte cool de todo esto. Combina tus pijamas con zapatos y zapatillas para un look decidido e irrefutable. Y lo más seductor es este drama que creas cuando a una pieza muy formal, como un blazer, le pones una pieza tan relax como una pieza de pijama. Agrega las joyas más chic para aportar personalidad y las correas de piel ayudan a definir la silueta, si así lo prefieres.

Uso natural de la pieza
En el uso del pijama, además de confortable, es también una pieza que prepara nuestro cuerpo para el descanso. Es parte de nuestra rutina hacer un clic de final de día a nuestro cerebro. Sumado, el pijama permite a la mujer avivar su lado seductor con o sin pareja. Sentirse bien consigo misma es un contrato a renovar cada noche al acostarnos y cada mañana al levantarnos.
Y de último me preguntarás: ¿En cuáles circunstancias se recomienda llevar estos outfit que ya te urge probar? En los ambientes artísticos, publicitarios, moda, y literatura; son totalmente aceptados como lanzamiento de productos de belleza y cine. Ahora, en ambientes formales, y según el grado de formalidad, a veces solo el top de seda debajo de la chaqueta puede pasar. Pero todo dependerá de la cultura, de la ubicación geográfica y del mensaje a transmitir.
Y mientras estemos en cuarentena, disfrutemos la dicha de estar vivas con toda la moda en pijama.

