Marianne tiene ese «ángel» que pocos somos capaces de definir con exactitud. Pero, si me aventuro a hacerlo, es inevitable no destacar su presencia especial, su luz fulgurante, su porte encantador que atrapa, ¡en seguida!, a todos los que tienen la dicha de conocerla. Su gentileza potencia esa elegancia natural que la destaca y que deja a flor de piel un alma sensible y bondadosa.
Su año ha ido repleto de beneplácito. Sí, en abril recibió a su segundo hijo y en los últimos meses hemos sido testigos de su importante rol histórico: la primera mujer en asumir el cargo de maestra de ceremonias de la Presidencia. Uno que va desempeñando con esa responsabilidad y entrega que la ha caracterizado en su trayectoria como comunicadora.
Y es que si conjugáramos el binomio perfecto entre talento y belleza, Marianne es la indicada, a carta cabal. Y al sumarle su dominio sobre los escenarios y la pantalla chica, su intachable historia personal y familiar, quedamos con una de las jóvenes comunicadoras que ejemplifica la presencia de la mujer dominicana en todas las latitudes.
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Intelecto, honestidad y fuerza afloran en Marianne, una luchadora incansable que apuesta al amor de la familia y con la que, entre risas, flases deslumbrantes y su energía poderosa, coronamos un inolvidable fin de año.

OH! MAGAZINE. ¿Cómo ha cambiado la palabra familia después de tener a tus hijos?
Marianne Cruz. Siempre nos he visualizado como una familia, aún siendo solo dos. Ahora somos cuatro y lo veo como una familia más grande. Quisiera que veamos como familia cuando los seres humanos se reúnen en amor y respeto.
OH! MAGAZINE. ¿Siempre tuviste claro que querías tener una familia propia?
M.C. Sí, siempre lo supe. Al principio con mucho miedo de no ser tan buena madre como mi mamá, pero sí. Todo está dentro de ti, luego de dar a luz afloraron cualidades en mí que, hasta ese momento, desconocía. Hoy me veo como una persona más fuerte, determinada, que organiza mejor su tiempo y entrega mucho más al amar.
OH! MAGAZINE. ¿Cuáles son los recuerdos más marcados que aún conservas de tu infancia?
M.C. Los de jugar y compartir con mis seres queridos. Recuerdo tantos detalles: juegos, canciones, corridas, bailadas, campamentos, tardes en el club, baños de manguera… Todo eso construyó parte importante de lo que soy hoy. Por eso nos ocupamos tanto de que nuestros hijos crezcan en un ambiente de amor, risas y compartir.
OH! MAGAZINE. ¿Cómo eran los días de Navidad en tu casa?
M.C. Si supieras, tengo más recuerdos de cuando era niña que de cuando era adolescente. Es que la Navidad es mágica para los niños y los adultos la vivimos a través de ellos. Recuerdo las luces en los árboles en Salcedo, provincia Hermanas Mirabal; allá nos dejaba el Niño Jesús y esperábamos con ansias que saliera el sol para buscar los regalos. En Santo Domingo las recuerdo destapando los juguetes con mis hermanas y compartiendo nuestros obsequios. Mis favoritos de siempre fue una escuela de Mickey y una estación de la Nasa. ¡Ah! Y un sombrero de mago. Una vez reuní a todos los niños que vivían por casa y les hice toda una presentación. (Risas) que tremenda fui.
OH! MAGAZINE. ¿Qué ritual conservas para estas fechas que aprendiste en casa y que hoy vives con tus hijos?
M.C. Hemos juntado las tradiciones de ambas familias; de la de JuanRa heredamos el poner el arbolito juntos, con pastelitos y música navideña. De mi familia, el ponche de Mamá Blanca y los pasteles en hoja que nunca faltan. De mi mamá y mis hermanas la lasaña con queso. ¡Uhmmm! La mejor época del año… nada como estar todos juntos disfrutando.
OH! MAGAZINE. ¿Qué ha sido lo más difícil de ser mamá y profesional activa?
M.C. Tener que escuchar: «no te vayas, mamá, quédate conmigo». Rompe el alma, pero también salgo a trabajar por ellos. Por nuestro porvenir, pero también para que vean el ejemplo de responsabilidad, entrega y amor al trabajo. Todo eso lo ven tanto de JuanRa como de mí.
OH! MAGAZINE. ¿Qué es lo que más disfrutas de ser madre?
M.C. Jugar como si tuviera la edad de ellos. Me encanta ver cuánto disfrutamos estar juntos.
OH! MAGAZINE. Hay quienes ponen fecha a cada paso importante de su vida: graduación, matrimonio, techo propio… ¿ha sido igual en tu caso?
M.C. No llevo un calendario, pero sí hay cosas que sueño con realizar. No sé si todas se darán, pero busco acercarme a mis metas.
OH! MAGAZINE. Vivimos en momentos donde el rol de la mujer asume, sumadas responsabilidades, en las que debemos ser «la mejor» en todas. ¿Cómo lidias tú con ese peso?
M.C. Buscar ser «la mejor en todo» es extenuante; intento repartirme lo mejor posible y optimizar el tiempo; cada vez lo hago mejor, pero me falta mucho. Sigo trabajando para ser mejor que ayer, pero no para ser perfecta.
«Aprendamos las lecciones que nos ha dejado el año que pronto termina y tengamos el coraje para hacer las mejoras necesarias».

OH! MAGAZINE. ¿Cuál es el ingrediente necesario para lograr el equilibrio?
M.C. Paciencia y constancia. No es pretender que no hay bajas, siempre las habrá. Sin embargo, ¡lo vuelvo a intentar!
OH! MAGAZINE. Se habla mucho del éxito. ¿Qué necesitas para sentirte exitosa?
M.C. Sentir paz, estar equilibrada. De jovencita leí que el éxito no es la meta, es parte del camino. Lo asumí y trato siempre de vivirlo.
OH! MAGAZINE. Rompes esquemas, eres la primera mujer en asumir el cargo de maestra de ceremonias de la Presidencia. ¿Cómo recibiste esta noticia?
M.C. Con gran responsabilidad y alegría. Agradezco enormemente la confianza que se ha depositado en mí. Es un honor poder ostentar esta posición y más tomando en cuenta lo que significa para nosotras. Qué bueno poder ser parte de primeras veces para las mujeres, sabiendo que no serán las últimas.
OH! MAGAZINE. Eres una mujer independiente en todos los sentidos, pero ¿qué tan importante es tomar decisiones importantes en conjunto con tu esposo?
M.C. La independencia no es individualidad. Saber que pudiendo tomar las decisiones sola (y él, de su lado, solo también), decidimos hacerlo entre los dos. Es una decisión de amor y confianza que valoro enormemente. Juntos somos mejores, el balance que logramos entre los dos es muy bueno.
OH! MAGAZINE. ¿Qué ha representado él en tu crecimiento como persona y profesional?
M.C. JuanRa es un gran amigo, compañero, profesional y esposo; juntos seguimos buscando ser mejores.
OH! MAGAZINE. En ese tenor, ¿Qué recomiendas a las mujeres jóvenes que inician una vida en familia?
M.C. Que disfruten cada etapa, que cada pareja y persona tiene sus tiempos. Que las familias no son perfectas, pero que rodeados de amor y con buenas intenciones podemos ser mejores personas.

OH! MAGAZINE. Pero si de mujer hablamos y lo que representas en tu género, no se puede dejar de mencionar a Revestida. Cuéntanos de este hermoso producto.
M.C. Revestida es un sueño concretizado que sigue en constante crecimiento. Como periodista, además de trabajar en noticias e información, quería compartir también otro tipo de contenido, uno más enfocado a la mujer. Me motivó crear una comunidad de mujeres que pueda compartir y crecer de las manos. Revestida nació hace siete años, el crecimiento ha sido continuo, lleno de grandes retos pero alegre del crecimiento constante del portal revestida.com y nuestras redes sociales @RevestidaMag.
«Hoy me veo como una persona más fuerte, determinada y que ama entregar mucho más al amar».
OH! MAGAZINE. Tienes dos hijos y mucho influye la educación del hogar en lograr hombres que respeten a las mujeres. ¿Qué es lo que más te empeñas en inculcarles?
M.C. Hablarle y mostrarle con nuestro ejemplo la importancia de respetar a todos los seres humanos. Quisiera pensar que la siguiente generación no va a tener en sus mentes la distinción entre un genero y otro, estigmatizando como débil a uno y fuerte al otro; y por ende, que uno podría estar por encima del otro.
En casa no damos espacio a diferencias partiendo de si alguien es hombre y mujer, no. En nuestra familia buscamos vernos como seres humanos con habilidades y facilidades propias de cada individuo, que no tienen que estar relacionadas por su género, sino con sus capacidades.
OH! MAGAZINE. 2020 ha sido un año distintos para todos ¿Qué te llevas de él?
M.C. Que lo más importante es tener salud y estar cerca de nuestros seres queridos. Que tenemos muchas bendiciones en nuestras vidas que no debemos dar por sentadas, y que hay que valorar y cuidar. Además, por supuesto, buscar las vías para apoyar a los demás, comprendiendo que somos una gran y diversa comunidad que vive en este mundo y debemos lograr encontrar las formas para que funcione y que todos podamos disfrutarlo.
«Habrá mucho tiempo más para estar sin mascarilla y abrazarnos sin preocupación. Pero mientras, no bajemos la guardia».
OH! MAGAZINE. ¿Cuáles son los planes navideños de Marianne?
M.C. Con todo el trabajo se nos han ido los días y no hemos planificado algo con detalles. Lo que sí estamos claros es que lo pasaremos en familia. Que todos nos vamos a cuidar usando nuestras mascarillas y buscando mantener el distanciamiento físico.
OH! MAGAZINE. Y ese deseo, anhelas con todo el corazón para 2021, ¿cuál es?
M.C. ¡Salud y muchos abrazos de nuestros seres queridos! Y que hayamos sabido aprender las lecciones que nos ha dejado el año que pronto termina, además de tener el coraje para hacer las mejoras necesarias.
OH! MAGAZINE. No podemos terminar sin preguntarte: ¿a qué instas a las familias dominicanas en estas fechas que coronan el cierre de este año histórico?
M.C. Que nos cuidemos y, a través de nosotros, a nuestros seres queridos. Habrá mucho tiempo más para estar sin mascarilla y abrazarnos sin preocupación. Pero mientras, no bajemos la guardia.

«Sigo trabajando para ser mejor que ayer, pero no para ser perfecta».
- Fotografía César Sánchez
- Estilismo: Joselo Franjul
- Maquillaje Bryan Santana
- Peluquería Max Paulino
- Locación Monumento de Fray Antonio de Montesino







