Luego de todo lo ocurrido este año, a raíz de lo cual muchos planes y sueños se vieron truncados, probablemente te estarás preguntando si aún vale la pena planificar.
Concuerdo contigo en que, definitivamente este ha sido un año retador para todos.
Sin embargo, quisiera hacerte algunas preguntas, que podrían aportarte claridad. ¿Vas a utilizar los aprendizajes que obtuviste este año para hacer del próximo uno memorable, o vas a seguir lamentándote de lo que pudo haber sido y no fue?
Te confieso que este año también me ha pegado duro.No quiero parecer simplista y restar importancia a lo que ha sucedido.
Recientes
Hay personas sufriendo las consecuencias funestas de esta pandemia. Sin embargo, faltan dos meses para que termine este año tan particular. Y si bien es cierto que hay cosas que no puedes controlar, sí puedes manejar el modo en el que reaccionas ante ellas.
Si dejas tus resultados al azar, puedes obtener cualquier cosa.Al igual que, para quien anda sin rumbo, cualquier destino es bueno, pero es más fácil tomar medidas correctivas cuando tienes un mapa.
Es cuestión de ajustar cuando sea necesario. Así que te invito a tomar las riendas de tu destino.Todo lo que requiere el logro de tus metas, debe ser intencional. Mientras que, andar a ciegas, difícilmente dé buenos frutos.
Ante tanta incertidumbre, tener un plan te da tranquilidad, sentido de propósito y un esquema.Y si no se cumple todo al 100 %, está bien. Seguimos adelante, emparejando la carga en el camino. El poder está en tus manos. Eres tú quien decide. Tú eres quien decide qué hacer con lo que te está pasando.
Pues, como te dije antes, aunque no puedes cambiar las circunstancias externas, sí puedes decidir cómo reaccionar antes ellas.
¿Eres una de esas atrevidas que prefieren hacer un plan y accionar mientras esperan el mejor resultado posible? ¿Eres de las que prefiere trabajar conforme a un plan?
Espero que sí. Y en tal caso, te doy la bienvenida al club de las personas que toman las riendas de sus vidas y hacen lo mejor posible con lo que tienen.

