Nos preocupamos por nuestro peso por razones de imagen, por no sentir dolencias… Pero pocas son las personas que entienden o llegan, si acaso, a pensar en su salud cardiovascular. Hoy, en el Día Mundial del Corazón, te instamos a cuidar del órgano más importante de tu cuerpo y te hagas conciencia para reducir el número de muertes por enfermedades cardiovasculares que ha aumentado un 25% entre el año 2021 y el 2025.
Cifras alarmantes
Más de dos tercios de las muertes por enfermedades cardiovasculares, que se elevan a 17 millones en todo el mundo, podrían evitarse con cambios significativos en la alimentación habitual y el estilo de vida.
Según el especialista en medicina interna Luis Septién, los pequeños cambios en el estilo de vida que pueden impactar en una mejora de la salud comienzan por el ejercicio regular, mantener una dieta saludable y equilibrada, tener el hábito de comer snacks saludables y dejar de fumar, entre otros.

¡Las almendras!
Y si te gustan las almendras, te tenemos buena noticias, consumir diariamente un puñado de almendras (23 aproximadamente) porque tienen grandes beneficios para mantener la salud cardiovascular.
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«Se reducen los niveles de colesterol malo (LDL) y el riesgo de arterias ocluidas y se consigue una reducción de la presión arterial, sin mencionar que la almendra produce sensación de saciedad si se incluye en la dieta como un snack, calmando el hambre», indica Septién, representante del Almond Board of California.

¿Qué sucede con las almendras? La especialista dice que estas ofrecen grandes ventajas para la salud además de su valor nutritivo porque aportan magnesio, calcio, grasas buenas, proteína y fibra sin colesterol, gluten ni sodio.

Según la doctora Wendy Hall, coinvestigadora principal y de ciencias nutricionales en el King’s College de Londres, reemplazar los bocadillos típicos o las papas fritas por almendras entre comidas resultaría a largo plazo en una reducción del 30 % en el riesgo relativo ajustado de un evento cardiovascular.
Es cuestión de poner de tu parte, con iniciar por algo tan simple como consumir snacks saludables diariamente como las almendras, después dejar los refrescos sustituyéndolos por agua, dejar el tabaco y el alcohol, consumir frutas y verduras y ejercitarse de 4 a 5 veces a la semana por 20 0 30 minutos.
¿Correr?

Aunque no existe una receta secreta para mantener un corazón sano, realizar un cambio en tus hábitos introducirte en el mundo del “runing” puede ser una muy buena opción.
De acuerdos a datos de la FundacióndelCorazon.com, “la práctica regular de este deporte es una forma de cuidar la salud cardiovascular, que se beneficia de lo que la actividad física aporta al organismo. En concreto, el corazón responde al esfuerzo que implica correr aumentando la cantidad de sangre que circula por el organismo. Para mejorar su respuesta, el corazón se adapta aumentando su tamaño: las cavidades cardiacas se dilatan y aumenta ligeramente el grosor de las paredes musculares. También mejora la capacidad de este órgano para llenarse de sangre, succionando la que le llega a través del sistema venoso. El resultado es que, con estas adaptaciones, será capaz de bombear más sangre en cada latido”.

