El estrés, el sol y los factores ambientales tienen mucha culpa sobre cómo luce nuestra piel, y sobre todo para quienes vivimos en una isla o cerca de la costa, donde la playa suele ser nuestra primera opción a la hora de refrescarnos. Pero ¿Qué tanto nos protegemos de los efectos del sol, sobre todo en verano? ¿Cuáles son esas zonas que debemos proteger?
La mayoría de las veces solemos aplicar protector solar en las zonas más obvias, como el rostro y los brazos, olvidándonos de otras zonas tan importantes como la cara.
Consejos para una piel sana y saludable en verano
Cuidar de nuestra piel correctamente es esencial para lucir un aspecto saludable y para esto es necesario tener una buena rutina, en especial en los meses de verano. Y especialmente en esta época del año necesitamos una doble hidratación, protección y cuidado.
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Seguro pensarás que nos has visto grandes cambios a pesar de no cuidar con tanta delicadeza tu piel, pues debes saber que los problemas se ven después, con el paso del tiempo. Es por esto que la piel comienza a lucir seca y áspera.
Cuello y escote:
Estas zonas suelen ser las más olvidadas y son de las más sensibles, donde comienzan a verse los signos de la edad y el envejecimiento.

Estas zonas necesitan un cuidado especial: serum, crema hidratante especifica para el cuello, esto para disminuir las primeras arrugas y la tirantez.
Piernas:
Sin importar que tanto te cubras o no, en verano olvidamos cubrirnos y es que el calor nos obliga a vestirnos con ropas frescas y ligeras y las piernas son otras de las zonas que más sufren con el cambio de clima.

Es imprescindible hidratarlas de manera correcta al salir de la ducha, y además debes aplicar protector solar al momento de exponerte al sol. El truco es establecer el uso del protector en esta zona tanto en el día como en la noche.
Codos:
Son la zona más seca y deshidratada de nuestro cuerpo y se debe en parte, que al ser una zona que rodea las articulaciones, es una piel mucho más gruesa, además de que permanece en contacto con superficies que terminan dañando.

Utiliza crema de manos para hidratarlas y repite el proceso durante varias veces al día para evitar que se agrieten.
Pies:
Suelen ser la zona olvidada por excelencia y son las que más sufren. Los roces, el cansancio, y el uso del zapato provoca la aparición de grietas en los talones, dedos y plantas, por esto es importante aplicar crema al menos una vez al día.

Recuerda que además del protector, debes tomar mucha agua y llevar ropa adecuada, ya que durante el verano el cuerpo pierde agua a causa del calor, provocando envejecimiento prematuro y sequedad en la piel.

