Él es actor, productor y comunicador social, pero también es papá de Gianpiero de tres años, y de Gianmarco de dos meses de edad. Con ellos es con quien Danilo Reynoso protagoniza su rol más complejo y el papel más importante, bonito y gratificante de su vida.
Danilo Reynoso asume con amor y responsabilidad la paternidad, con la dicha de contar con una esposa (Helen Sánchez) que es mamá «todoterreno»; juntos, se esfuerzan por ser los mejores padres posible, contando, además, con la ayuda de varios miembros de su familia.

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Conversando un poco con quien ha trabajado en más de 15 producciones audiovisuales entre largos, cortometrajes y series internacionales, nos damos cuenta que para nada la paternidad ha significado un sacrificio: «Gianpiero llegó en el momento que así lo deseamos y quisimos. Tuvimos la dicha de no tener ningún contratiempo para la gestación, algo cada vez más frecuente en las parejas hoy día, y ya cuando ocurrió, de alguna manera lo estábamos esperando. Como pareja, nos dedicamos el tiempo acordado antes de la llegada de los hijos, y aunque uno nunca está “preparado”, al menos nos organizamos para recibirlos; así que el “sacrificio” es meramente la responsabilidad que implica ser padre: proveer, guiar, acompañar, etcétera».
A diferencia de su primer hijo, donde pudo acompañar a su esposa en todo el proceso, con Gianmarco no fue así porque Danilo estuvo fuera casi seis meses rodando películas entre Colombia y México. «Aunque su nacimiento estaba pautado para una fecha, mi instinto me decía que no sería así, por lo que hice todo lo posible por estar lo antes posible en el país; y tal cual lo presentía, su parto se adelantó unas tres semanas, y aunque casi no llego, finalmente puede estar aquí para recibirlo y mimarlo, hasta hoy día».

“Quisiera ser el mejor de todos, pero me conformo con ser el mejor papá posible, de una manera genuina y comprometida, pero sin mayores pretensiones”.
Gianmarco llega en un momento muy bonito e importante de su carrera, pues sin duda está en proceso de consolidar de manera efectiva su internacionalización como actor y productor. «Eso implica que le tocará viajar más de lo que un bebé debería, porque, en la medida de lo posible, mi familia me acompañaría a donde me toque realizar esos proyectos».
En cuanto a los sacrificios que ha tenido que hacer para ejercer su carrera, se muestra muy sincero al decir que «cuando amas lo que haces, hacer lo que tienes que hacer para lograrlo no es un sacrificio, sino un compromiso contigo mismo y el éxito. Te diría que quizás la oportunidad de compartir más con mi familia y seres queridos, pero cuando uno se dedica a este medio, debemos entender que esto es parte del precio a pagar, y la familia debe ser cómplice en este proceso, porque si no, el sentimiento de culpa te la puede jugar mal».
Con Danilo, quien ha trabajado en filmes como “Misión Estrella”, “Flor de Azúcar”, “El Rey de Najayo”, “Yo soy la salsa”, “Quiero ser Fiel”, entre otras, nos atrevimos a mirar un poco al futuro para saber cómo se sentiría trabajando con sus hijos en esta industria: «Sería una experiencia maravillosa. Lo he visto en otros compañeros, y creo que el vínculo padre/hijo/colegas que se crea es muy fuerte y bonito. Creo que hay posibilidad de que eso ocurra en un futuro no muy lejano, pues le noto muchos dotes artísticos a Gianpiero, no es algo que forzaría ni alimentaría, si él no quisiera… Mas te confieso, que él ya hizo su cameo en una de mis películas».
Reynoso es presidente de Pop Entertainment, empresa productora de entretenimiento, especializada en cine y realización audiovisual. Conduce y produce el programa “UNA VIA”, que se transmite los domingos, a las 4:00 p. m., por Antena 7, junto a la actriz Evelyna Rodríguez. Para este año, se espera el estreno de varias producciones cinematográficas en las que fungió como coproductor y actor, entre ellas las películas que recién filmaron en Colombia (“Guayabo”, “Esa Noche” y “Cucú”).

Un consejo para padres jóvenes
El productor de la película “La Familia Reyna”, su ópera prima como productor de cine, es un padre joven, pero con una visión muy clara del legado que desea dejarle a sus hijos y la gran importancia que tiene la bendición de ser papá.
El compromiso con el trabajo, la honestidad y el buen sentido del humor es parte de la enseñanza que recibió Danilo Reynoso de su padre, y a la vez es lo que desea enseñarles a sus hijos. «Si te tomas las dos primeras muy en serio, puedes convertirte en un ser muy amargado… A eso, le agregaría fe, para que esa sonrisa o humor al que me refiero, tenga un cimiento genuino y espiritual».

También nos expresa que con paciencia, amor y fe, todo pasa. «A las personas que tienen la duda de sí o no convertirse en padres, les diría que no hay “estabilidad o certidumbre” que se le compare al amor que experimentamos al abrazar a un hijo; no es fácil, pero nada en la vida que valga la pena lo es».
En lo particular, Reynoso intenta ser el mejor papá posible, y no se presiona con patrones, modelos o tipos de papá que “uno debe ser”. «Sí soy amoroso, divertido, pero también recto. Quisiera ser el mejor de todos, pero me conformo con ser el mejor papá posible, de una manera genuina y comprometida, pero sin mayores pretensiones; lo que puedo y cuando puedo, pues puedo; cuando no, trato que la culpa ni la frustración me arropen, como a veces sucede… Creo que al final, mis hijos lo van valorar y agradecer».

Danilo aprovechó la oportunidad para extender sus felicitaciones «a los padres, papás, papis y papasitos en su día. Y no me refiero solo al progenitor, también a aquellos abuelos, tíos, hermanos, primos y amigos que juegan ese rol en nuestras vidas… ¡Mi abrazo sincero a todos ellos»


