La moda sí que va cambiando, y es que hoy Jean-Paul Gaultier le dio bienvenida a una nueva era para la marca que revolucionó la moda francesa en los 80 al presentar la primera interpretación de sus piezas por una diseñadora ajena a la casa, la japonesa Chitose Abe, que tiró de raíces y de su pasión por la moda deconstruida.
Esta anhelada colaboración entre la modista de 56 años, conocida por su trabajo en su firma Sacai, y el eterno «enfant terrible» de la moda, de 69, se dio en el marco del Paris Fashion Week.

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Chitose Abe, quien es la directora creativa de Sacai y encargada de este desfile, abrió con el recuerdo que todos tenemos de Madonna con el pecho al aire y de la mano de Gaultier en un desfile en el año 1992. En el caso de Abe, eso sí, ha optado por cubrir el busto con una recreación del corsé consiguiendo así rescatar del archivo de la maison dos de sus códigos más potentes.

Sacai usó los prints de Gaultier, las siluetas de faldas amplias y hombreras desestructuradas. Abe lo introdujo en vestidos tipo saco, en chaquetas alargadas, combinadas con un pañuelo de organza estampado también con la raya.
Las sueras marineras de Gaultier ahora toman forma de vestido: el ‘kilt’ de tartán, la falda típica escocesa, es la parte baja de una camiseta marinera confeccionada en organza y con cola; y los nudos del jersey blanco se alargan hasta los pies con flecos que dan forma a un vestido.

