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10 clásicos del terror que no podés perderte

Los años 80 fueron la época dorada del terror: efectos prácticos que todavía hoy dejan sin aire, monstruos que se volvieron íconos y una atmósfera de VHS, neón y sustos de verdad.

Pero nada de eso hubiera existido sin un par de películas de los 70 que le enseñaron el camino al género. Si esta noche quieres una maratón con todas las letras, Oh Magazine ha hecho una lista espeluznante para tí.

1. El resplandor (The Shining, 1980)

Stanley Kubrick adaptó la novela de Stephen King y creó una de las experiencias más inquietantes del cine. Un hotel aislado en medio de la nada, un Jack Nicholson desquiciándose de a poco, los pasillos interminables y esas gemelas inolvidables. Es terror psicológico en su máxima expresión, y cada vez que la volvés a ver encontrás algo nuevo.

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2. La cosa (The Thing, 1982)

John Carpenter nos metió en una base antártica con un extraterrestre capaz de imitar a cualquiera. La paranoia, el aislamiento y los efectos de Rob Bottin, todavía hoy impresionantes, la convierten en una obra maestra. Fracasó en su estreno, pero con los años se transformó en una película de culto absoluta.

3. Poltergeist: Juegos diabólicos (Poltergeist, 1982)

Dirigida por Tobe Hooper y con Steven Spielberg como productor, mezcla el terror con el espíritu de la época: una familia suburbana común y corriente, una televisión que le habla a la pequeña Carol Anne y esa frase que quedó en la historia: “They’re here”. Es ideal para ver en familia (con los más grandes, claro).

4. Un hombre lobo americano en Londres (An American Werewolf in London, 1981)

John Landis logró lo imposible: mezclar humor negro con terror puro. La escena de la transformación, obra de Rick Baker, fue tan revolucionaria que le valió el primer Oscar a Mejor Maquillaje de la historia. Tiene sustos, risas y una atmósfera de páramo inglés que te atrapa de principio a fin.

5. Pesadilla en Elm Street (A Nightmare on Elm Street, 1984)

Wes Craven nos dejó una idea genial: ¿y si el monstruo te mata mientras dormís? Freddy Krueger, con su suéter a rayas, su sombrero y su guante de cuchillas, se volvió uno de los villanos más reconocibles del género. Después de verla, vas a pensártelo dos veces antes de cerrar los ojos.

6. Evil Dead: Cuando despierta el mal (The Evil Dead, 1981)

Sam Raimi filmó con muy poco presupuesto y muchísima creatividad esta historia de cinco amigos, una cabaña en el bosque y un libro que jamás debieron abrir. Es cruda, frenética y con una cámara inquieta que la hizo inconfundible. Acá nace el mito de Bruce Campbell como Ash.

7. La mosca (The Fly, 1986)

David Cronenberg convirtió una historia de ciencia ficción en una tragedia tan terrorífica como conmovedora. Jeff Goldblum interpreta a un científico cuyo experimento sale terriblemente mal, y su transformación es de las más perturbadoras (y tristes) que dio el cine. Ganó el Oscar a Mejor Maquillaje, y con justicia.

8. Hellraiser: Los que traen el infierno (Hellraiser, 1987)

Basada en la novela The Hellbound Heart de su propio creador, Clive Barker, esta película nos presentó a los cenobitas y a Pinhead, un villano elegante, aterrador y completamente distinto a todo lo visto hasta entonces. Es oscura, perturbadora y con una estética que todavía hoy se siente única.

Los padrinos del género de terror

Estas dos no son de los 80, pero sin ellas el terror de esa década no sería el mismo.

9. Halloween: La noche de las brujas (Halloween, 1978)

John Carpenter inventó prácticamente a mano el molde del slasher: un asesino enmascarado, una noche de Halloween en un pueblo tranquilo y una banda sonora minimalista que te eriza la piel con solo cuatro notas. Michael Myers, silencioso e imparable, inspiró a casi todos los villanos que vinieron después, y la película es el plan perfecto para esta noche.

10. La masacre de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, 1974)

Tobe Hooper filmó con un presupuesto mínimo una pesadilla sucia, sofocante y brutalmente realista. Leatherface y su familia no necesitan demasiada sangre para generar un terror real: alcanza con el calor, los gritos y esa sensación de que no hay escapatoria. Cambió el cine de terror para siempre y todavía hoy sigue siendo difícil de ver sin quedarse con el cuerpo tenso.

Menciones de honor

Si te quedaste con ganas de más, no te olvides de Viernes 13 (1980), Noche de miedo (Fright Night, 1985), Los chicos perdidos (The Lost Boys, 1987), Gremlins (1984) y Chucky: el muñeco diabólico (1988).

Apagá las luces, preparate un buen tazón de palomitas y elege tu película. Los 80 y sus precursores nos demostraron que el miedo no necesita efectos digitales: alcanza con buenas ideas, mucha pasión y un poco de sangre falsa. ¡Feliz Halloween!

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